La solidaridad, un viejo rasgo de los marplatenses.

Por Gerardo Gómez Muñoz.

Es evidente que el argentino, en general, se conmueve cuando una desgracia de magnitud lacera desde el despliegue mediático la sensibilidad de todos. Allí la solidaridad se derrama y no cesa mientras la noticia sigue adueñándose de los titulares periodísticos.

Pero suele señalar gente que trabaja en entidades creadas para la asistencia del prójimo que esa predisposición es como un ventarrón que se va perdiendo junto con el interés periodístico y son muy pocos los que siguen preocupados por el destino posterior de los afectados.

Por ello mucho más positivo que la también necesaria movilización ante el duro trance imprevisto es crear en la comunidad conciencia sobre la necesidad de tener el espíritu dispuesto para acudir voluntariamente a prestar ayuda allí donde se requiera por la contingencia que sea. La reflexión nació al escuchar al intendente Gustavo Pulti cuando en su mensaje del 9 de Julio junto al Museo Tradicionalista "José Hernández" enaltecía la colaboración de "las manzaneras" en tareas vinculadas con las labores que reclama la prevención y la asistencia por la pandemia de la "Influenza A".

Mar del Plata y su gente pueden exhibir con orgullo ese espíritu de servicio que destacaba el intendente. Basta con recordar lo realizado por los "voluntarios" nucleados en ocasión de los Juegos Deportivos Panamericanos de 1995. Imposible cuantificar monetariamente lo aportado en trabajo por esos centenares de vecinos. A partir de entonces cuantas veces más fueron necesarios en diversas realizaciones y allí estuvieron. También hubo voluntarios presentes cuando la gran convocatoria protagonizada por nuestra ciudad con motivo de la final de la Copa Davis. Seguramente ya los hubo antes de los Panamericanos. Y sin pretensiones de adentrarnos en profundidades: ¿el centenar de asociaciones vecinales activas no será el germen de esta vocación de servicio que se pone en marcha en Mar del Plata cuando la comunidad lo reclama? ¿Y no es nuestra ciudad pionera y ejemplo en la tarea del vecinalismo? ¿No es ya un rasgo cultural inherente a los pobladores de esta bendita ciudad esa presteza y esa amplitud de corazón?

Un nuevo disparador

La pandemia que atemoriza todo el país, en Mar del Plata -que no es ajena a ese temor- fue a la vez disparadora del preexistente sentimiento comunitario que hoy une a las más diversas instituciones en el objetivo común. La Municipalidad que tuvo la visión y la grandeza de invitar a las Fuerzas Armadas, a través del Ejército, a participar brindando sus instalaciones para alojar familias en riesgo. Emplea también vehículos y otros elementos útiles para el trabajo de poner a toda una población en situación de prevención y resguardo. La mujeres alojadas en la cárcel de Batán que fabrican barbijos para sean repartidos donde corresponda.

Todos los sectores han comprendido que es la hora de responder concretamente a ese mandato de solidaridad que anida en esta comunidad. En el Concejo Deliberante todos los bloques comprendieron que debían autorizar al intendente a efectuar modificaciones presupuestarias según lo exija la crisis. La Nación facilitó un hotel de Chapadmalal, en trámite sumario, para la internación de los eventuales enfermos. Sería interminable la lista de organismos oficiales, instituciones, entidades, sindicatos, ONG que se están brindando. Como suele suceder también surgió la voz de una entidad que nuclea a comerciantes que cuidando sus intereses chicos demostró su enanismo al señalar que las restricciones comerciales dispuesta por la gripe podría ocasionar una crisis económica y social más trágica que la originada en la pandemia. Lamentable pero suele ser su fuerte el "declaracionismo" con el cual vuelve a ponerse en discutible evidencia.

Párrafo aparte merecen "las manzaneras", grupo creado por Chiche Duhalde cuando su marido era gobernador. Nunca su tarea fue totalmente reconocida, por más que su creadora cuidaba celosamente de que no fueran contaminadas por el partidismo ni el clientelismo, la fácil sospecha de los politiqueramente contrarios a su actuación rebajó su innegable aporte en crisis social y económica desvastadora. Si hoy, transcurridos muchos años de su disolución, el intendente Pulti pudo convocarlas y encontrarlas unidas y dispuestas al trabajo solidario está haciendo el tácito homenaje que alguna vez debiera hacerse público. Por lo menos para tratar de reparar tantas injusticias que por infundios y descalificaciones sufrieron por su presunta instrumentación política que fue en los casos existentes por presión de los inacabables punteros que por designio de su creación. En síntesis su vocación de servicio ante una situación límite como la ahora expuesta fue su razón de ser.

En política hay regresos

Se trata de regresos conceptuales y físicos. Es incansable la maquinación, entre fáctica y meramente elucubrativa, para escamotearle dos concejales a Acción Marplatense. Obviamente para que no tenga tan holgada mayoría en el HCD. Lo que es poco menos que decir "para entorpecerle el gobierno". Hay radicales para los que el trance de haber sido derrotados por el actual jefe comunal y, lo peor verlo que gestiona y avanza casi sin tropiezos es intragable. No es casual que casi todas las trabas, como la última que podría impedir el rápido avance de una obra de histórica trascendencia para Mar del Plata y la salud pública, como es el Centro Médico de Especialidades Ambulatorias, surja de Carlos Katz. Prácticamente confirmatorio de la hipótesis es la actuación de Oscar Pagni y su cruzada seudo legal para que los 7 concejales sean menos. La chicana se completa en estos días con otra épica cruzada:lograr que por alquimias numéricas diversas Alfonso Basso llegue al mínimo exigible para obtener una banca."Si no ganamos nosotros que al menos pierda algo Pulti". Prácticamente deducen los más avisados una reedición del "Pacto G.K", derrotado hace dos años.

Este regreso conceptual a la vieja política chicanera es abonada por la vuelta al ruedo local de aquellos viejos protagonistas. Con la conducción espiritual (¿?) de Daniel Katz volvería en breve "el cobismo" con local propio y todo. Perdido el escenario provincial donde había aparecido inicialmente como patrón y sota y soslayado el nacional, resta este retorno sin gloria, pero con la alforja llena de trucos, artimañas, versos y guitarras. No hay mucho margen para inocencias si en el plano central acaban de reunirse Cobos, Morales y...Coti Nosiglia. ¿Qué más?...

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