SOLIDARIDAD | ESTÁ EN ESTADO DE ABANDONO El Hogar Escuela Evita espera la ayuda de todos en Echverría

Unos 600 chicos que asisten al Hogar ubicado en el partido de Esteban Echeverría padecen necesidades. El espacio está "en pésimas condiciones" y por eso desde la ONG Santiago Miralles piden la colaboración de todos.
Ellos reúnen ropa, calzado y juguetes, y también aguardan la ayuda de autoridades provinciales y municipales. Para contactarse: www.ongsantiagomiralles.org

El Hogar Escuela Evita queda en Autopista Ricchieri y J.Newbery, en el partido de Esteban Echeverría. Es un predio de 60 hectáreas que se puso en marcha en 1954, época en que los únicos privilegiados eran los niños.

Hoy la realidad que viven cientos de chicos allí es muy distinta, por eso la ONG Santiago Miralles emprendió una cruzada para colaborar debido a las "pésimas condiciones" en las que se encuentra el lugar.

Es un espacio que tiene dos pabellones y alberga a 600 niños que llegan cada lunes, a las 8.00, y permanecen en el Hogar hasta el viernes a las 16.00.

Según comentaron a Info Región desde la ONG que se puso al frente de la ayuda, la iniciativa de reunir ropa, calzado y juguetes fue porque durante una recorrida por este tipo de establecimientos, advirtieron "el estado de abandono" en el que se encontraba.

"En la ONG quisimos ayudar a los Hogares escuela con lo que se podía, y recorrimos muchos. Cuando llegamos al Evita vimos todas las necesidades que tienen. Los chicos directamente nos pedían jabón. Presentan muchas dificultades y es un lugar muy lindo, enorme. Hasta tiene un teatro que está totalmente abandonado. Las autoridades provinciales se habían comprometido a colaborar pero esa ayuda no llegó, por eso nosotros pedimos ayuda a toda la población que pueda hacerlo", resaltó sobre la campaña "Un rayito de sol", Walter Miralles, papá de Santiaguito, el nene asesinado a golpes en Canning, Esteban Echeverría, hace cuatro años.

Ese dolor que vivieron los Miralles se transformó en solidaridad. Es lo que se traduce con esta idea de ayudar a quienes más lo precisan. "Es increíble ver cómo 600 chicos pueden vivir en esas condiciones, están en total estado de hacinamiento. Es realmente muy triste, uno como papá lo sufre, muchos de ellos nunca conocieron un juguete", comentó Walter, que además reiteró el pedido de ayuda y aseguró que aguardan concretar una reunión con autoridades comunales, para que cooperen con la causa.

Quienes deseen colaborar pueden ingresar a la página www.ongsantiagomiralles.org. Además existen contactos en diferentes puntos del conurbano. En Canning, por ejemplo, la parrilla "La Tablita" de ruta 52 altura 3331 recibe las donaciones (4295-9547). También en Sarandí, y en zona norte y oeste. A raíz de la respuesta que tuvo y la gran cantidad de elementos que comenzaron a llegar se decidió extender la campaña un mes, y finalizará el 30 de noviembre. En tanto, al hogar de Echeverría se llevará lo recolectado el 18 de diciembre.

En Ezeiza, el secretario de la ONG, Enrique Merlo puso manos a la obra. Él comentó a este medio los motivos por los que eligió ofrecer su ayuda. "Vistamos la escuela y vimos las carencias, chicos con sus padres fallecidos, víctimas de violencia familiar. Por eso vimos que es importante hacer una campaña permanente", comentó, y también recordó que "el edificio tiene graves falencias": "Hay una caldera que no se puede utilizar porque están podridos los caños. En un principio sus dormitorios eran pequeños, para 6 personas, pero hoy aumentaron su capacidad".

Además, Merlo detalló lo que esperan recibir: "Se necesita todo lo que tiene que ver con las camas, frazadas, sábanas, también se precisan toallones, ya que los que tienen no llegan a ser una toalla, los baños no tienen duchas, no tienen jabón".

Mientras tanto, los niños, con mirada triste y esperanzada aguardan la ayuda de todos. Cuestiones del destino, paradoja tal vez, el nombre del Hogar refiere a otro tiempo, a una época en la que sonreían, a una mujer que también se puso al frente de una lucha. "Donde hay una necesidad existe un derecho", decía Evita. Hoy estos pequeños, repletos de necesidad, tienen un derecho y nadie lo hace valer.

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