A solas, el kirchnerismo le dio otro envión a la reforma política

A solas, el kirchnerismo le dio otro envión a la reforma política
La UCR, y otros bloques, rechazaron el intento de sancionar la ley en un trámite exprés. El oficialismo tendría los votos para aprobarla el próximo miércoles. Para que sea posible, el Gobierno extendió las sesiones hasta el 10 de diciembre.
Pese a que la oposición se retiró indignada de la reunión y a los fuertes cruces con el oficialismo, el Frente para la Victoria consiguió apurar ayer la firma del dictamen en el Senado y tratará de convertir en ley la reforma política el próximo miércoles, dos días después de la fecha de clausura de las sesiones ordinarias. Para facilitar el trámite exprés, el Poder Ejecutivo publicó el decreto de prórroga de las sesiones hasta el 10 de diciembre, cuando asumirán los nuevos legisladores y la oposición pasará a tener mayoría en ambas cámaras.

Habían pasado unos minutos del plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y Presupuesto y recién se estaba discutiendo la "agenda de trabajo", cuando la tensión trepó a límites insospechables: el senador radical Gerardo Morales fue el primero en hablar y en plantear la "inconveniencia de sacar la ley la semana que viene".

El presidente de Asuntos Constitucionales, el ultrakirchnerista Nicolás Fernández, se mantuvo firme en la decisión de arrancar la discusión con los funcionarios nacionales invitados y reiteró que el kirchnerismo va a votar la reforma política tal cual vino de Diputados. Cualquier retoque significaría la vuelta a la Cámara baja y la postergación del debate hasta el 2010. Curiosamente, el propio kirchnerismo en el Senado se había comprometido inicialmente a postergar hasta el año próximo la revisión del proyecto aprobado en Diputados. Pero el Gobierno presionó para apurar la sanción.

En el oficialismo aseguran contar con los 37 votos necesarios para aprobar la ley (por ser de carácter electoral, se requiere la mayoría absoluta del cuerpo). Cerca del jefe del bloque, Miguel Pichetto, arriesgan que podrían arrimar 40 senadores, entre propios y aliados, como el neuquino Horacio Lores (del MPN) y los dos fueguinos que responden a la gobernadora Fabiana Ríos.

Visiblemente disgustado, Morales dijo que "si no van a aceptar modificaciones estamos de más en este debate". Sin embargo dijo estar "filosóficamente de acuerdo" con la reforma.

La actitud de los radicales fue acompañada por Samuel Cabanchik (Probafe) y Rubén Giustiniani, del socialismo. En cambio, ningún representante del PJ disidente estuvo en la reunión. La ausencia fue interpretada como un rechazo al trámite exprés de la norma.

Pichetto salió al cruce del radicalismo al advertir que "muchos hombres de la UCR" expresaron su "respaldo" a la reforma política "porque saben en el fondo que el proyecto sirve para consolidar los partidos políticos en el país".

De todos modos, reconoció que por el "clima de crispación reinante construído en otros escenarios, le resulta muy difícil al radicalismo llegar a acuerdo con el oficialismo". Asimismo, reconoció que él había dicho en una reunión de presidentes de bloque de la semana pasada que la reforma política se iba a tratar en marzo en el Senado: "Tenemos un sentido de pertenencia a un partido; no somos libre pensadores", al tiempo que admitió que había recibido el deseo de la presidenta Cristina Fernández de aprobar esta ley sin demora.

Además, Pichetto destacó como lógico "la forma de sacar una ley con la legitimidad de la mayoría" , aunque concedió "es probable que lo hagamos muy apurados".

El socialista Giustiniani pronosticó que "esta reforma nace muerta" porque no consiguió acuerdo con todos los sectores políticos y se preguntó: "¿Cómo van a modificar las leyes de los partidos políticos, sin acordar con los partidos políticos? Es un disparate", sentenció.

Enseguida, los senadores opositores se levantaron de sus asientos y se retiraron sin escuchar las exposiciones del vicejefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina y del Director Electoral Alejandro Tulio. En tanto el ministro del Interior Florencio Randazzo que se había retrasado, desistió de ir al Senado, luego de la retirada opositora del plenario

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