Solamente hay dos personas para controlar los vuelos en Salta.

Mientras que desde la Nación se hicieron grandes anuncios para afrontar la gripe porcina, que ya se calificó como "inminente pandemia" a nivel mundial, la situación al menos en Salta parece destacarse una vez más por la falta de recursos, algo que ya se distinguió tras la epidemia de dengue.Por lo que se pudo averiguar, la delegación salteña de la Sanidad y Fronteras de Nación, que debe ocuparse del control de los pasajeros que ingresan a la provincia y que eventualmente podrían haber estado en las zonas más afectadas por esta gripe, solo cuenta con dos personas para hacer todo el trabajo.
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"Los pasos de frontera no los estamos haciendo", indicó a Nuevo Diario Juan José Cruz, quien está a cargo de esta delegación.

Esa falta de controles se hace por un lado porque "falta gente", y por el otro porque (se supone), "lo hace la provincia".

Al menos ayer se pudo detectar la primera descoordinación entre Nación y provincia: mientras desde el Ministerio de Salud se dijo que no se hacían controles en los aeropuertos, Cruz aseguró que esto se está realizando desde el viernes pasado, cuando llegó el primer vuelo a Salta. Por ahora, dijo, no vinieron personas de Estados Unidos ni de otro país que hayan hecho escala en México.

En cuanto a la falta de gente, dijo que se podría solicitar el respaldo de una mayor cantidad de personal, pero hace años que se pide la incorporación de más agentes sin que se tenga respuesta.

Ante la posibilidad de que un caso sea detectado en la provincia se debe contar con una sala preparada para atender a esa persona, además de un laboratorio de referencia para hacer los estudios. Hasta ayer nada de ello se sabía, pues al cierre de esta edición seguían en reunión las autoridades sanitarias de la provincia. Igual, se suponía que esa sala estaría acondicionada en el viejo Hospital del Milagro.

Crece la demanda

La presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Salta, Susana Carrasco, ratificó que había aumentado la demanda de barbijos.

"Tal es así que están prácticamente agotados", dijo.

Entre los compradores se encuentran las municipalidades y los ministerios de Salud provinciales. "Es un poco lo que pasó con los repelentes por el dengue", graficó la farmacéutica al señalar que los precios estaban entre $1 y $5.

En cuanto a los retrovirales, señaló que estos fueron prácticamente comprados en su totalidad por el Ministerio de Salud de la Nación para ponerlos a disposición de los hospitales.

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