Solá se rodeó de duhaldistas y llamó al diálogo a "casi todos"

Dijo que "hay que ceder para ganar" y lanzó fuertes críticas al Gobierno.

Por: Horacio Aizpeolea

Qué nos diferencia del kirchnerismo?", se preguntó varias veces Felipe Solá, al dar ayer una charla en el auditorio del Movimiento Productivo Argentino, cuyo principal referente es el ex presidente Eduardo Duhalde. Al lado de Solá se ubicó el ex ministro duhaldista, Carlos Brown y sentados en primera fila, estuvieron Chiche Duhalde y el diputado nacional peronista Jorge Sarghini.

Antes de ingresar al salón, Solá, cuya banca de diputado nacional la ganó hace un año integrando el kirchnerista Frente para la Victoria, aclaró que "el MPA no es solo de (Eduardo) Duhalde". Minutos antes, Chiche Duhalde había afirmado no sentirse representada por la conducción del PJ que ejerce Néstor Kirchner. "Los grandes partidos nacionales se están reconstruyendo", agregó Chiche.

La presentación de Solá (su charla se tituló "Principales lineamientos del próximo gobierno argentino") acaparó una justificada expectativa por haberse desarrollado el día después de que él, junto a otros siete integrantes del FPV, decidieran conformar un bloque propio, por fuera del oficialismo.

Solá dijo que el kirchnerismo está obsesionado con "el corto plazo; tienen la cultura de la foto". El ex gobernador bonaerense criticó la falta de "políticas de Estado" del gobierno nacional. "Yo no critico las formas, sino al desprecio por lo que piensa el otro, por el que tiene otras ideas; critico el tratar de traidor por votar diferente", agregó Solá en su afán por diferenciarse del kirchnerismo.

Todas sus críticas fueron dichas en un tono sereno. Hasta se permitió, con humor, recordar sus peleas con Chiche Duhalde, sobre política sociales. "El tiempo te dio la razón", le reconoció, a la vez que elogió la creación de "las manzaneras".

En la platea también estuvieron el economista Javier González Fraga y la ex diputada Mariana Casesse. Ambos, al igual que Sarghini pertenecían a la tropa política de Roberto Lavagna. Solá, puede decirse, le hizo un guiño al ex ministro de Economía. "Cuando Kirchner lo citó en febrero, yo vi bien que Lavagna aceptara la entrevista; hizo lo que cualquiera debió haber hecho; 'se abre el debate, se incorpora el disenso', pensé", dijo Solá. "Pero después de la foto, nunca más nada", agregó.

Para Solá "hay que ceder para ganar", continuó al volver a marcar diferencias con el oficialismo: "no creo en la presión extorsiva para ganar votos o las voluntades de legisladores y gobernadores", enfatizó.

Su promocionada desvinculación del bloque kirchnerista, disparó las especulaciones acerca de sus futuros movimientos. Surgen entonces, dirigentes del duhaldismo, ex lavagnistas, Francisco de Narváez (quien reafirmó su alianza estratégica con Mauricio Macri). "Yo estoy abierto a hablar con casi todo el mundo, (pero esto) no se habla por declaraciones, sino personalmente", advirtió Solá.

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