Solá quiere sumarlo.

Apenas se enteró de que Daniel Scioli había echado a Santiago Montoya, el ex jefe de Montoya y actual diputado nacional Felipe Solá, se entusiasmó: "Me encantaría sumarlo. Somos muy amigos".
También opinó el principal candidato del PJ disidente en Buenos Aires, Francisco de Narváez, que elogió al ahora ex recaudador de la provincia de Buenos Aires: "Tuvo las pelotas de decirle no a Kirchner".

Poco antes, el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, había avisado que le ofrecería a Montoya un cargo en su gobierno: aclaró que lo quiere como funcionario y no como candidato. En cambio, en el PJ disidente se mostraron abiertos -aunque todavía con prudencia- a captar en sus filas al mediático Montoya.

Cerca de Solá dijeron que hace tres meses se habían iniciado "tanteos electorales" con el entonces funcionario. "Siempre va a haber lugares en las listas para gente buena como él", dijeron.

Eduardo Amadeo, uno de los operadores principales del PJ disidente en Buenos Aires, añadió: "Montoya inicio el camino que seguramente van a seguir otros funcionarios dignos".

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