Solá oficializó el portazo: acusó a Kirchner de "extorsionar" con los "dineros públicos"

El diputado justicialista Felipe Solá ratificó hoy que fundará un partido propio de cara a las próximas elecciones, acusó al gobierno de "extorsionar" con los "dineros públicos", dijo que su eventual competidor Francisco De Narváez está rodeado de "viudas" políticas y, sin nombrarlas, consideró que ni la presidenta Cristina Fernández ni la opositora Elisa Carrió están preparadas para "manejar una crisis fuerte".
Con ácidas críticas hacia la Casa Rosada y la conducción de Néstor Kirchner, y subrayando la distancia con De Narváez, el diputado del PJ disidente trazó así el sendero de su posible candidatura e incluso desplegó los lineamientos generales de un plan de gobierno, porque -según consideró- integra el grupo de los dirigentes "que pueden tener una chance" en las presidenciales de 2011.

Los cuestionamientos lanzados hoy por Solá hacia la gestión de la Casa Rosada y la forma de conducción política de Néstor Kirchner marcaron un camino sin retorno hacia el oficialismo.

"Estamos hartos de la extorsión en base a los dineros públicos, que son manejados discrecionalmente. Ocurre todos los días y hay un cinismo que lo acepta", abrió el fuego Solá, al ser interrogado por los periodistas que integran la iniciativa "Preguntar al Poder", en el auditorio de la universidad UCES, de Paraguay al 1200, Capital Federal.

Durante la conferencia, Solá también afirmó que "el gobierno no dialoga, descalifica y destrata". Incluso, en referencia a la primera mayoría electoral encabezada por la presidenta y la segunda, liderada por Carrió, el diputado repartió cuestionamientos por igual: "El primero y el segundo no creen en el diálogo, descalifican, se creen únicos y no están preparados para manejar una crisis fuerte, como una depresión o una recesión".

Aunque evitó confirmar su candidatura, Solá dijo que siente "un impulso hacia ello", adelantó que si se lanza renunciará a la banca y, en principio, ratificó que formará un nuevo partido.

"Sí", contestó Solá ante una consulta sobre su decisión de crear una nueva fuerza.

"Estoy cansado de tener jefes que no me contengan. No hay ninguna posibilidad dentro del pejotismo de llevar adelante un proyecto distinto, pregúntele a Lavagna, por ejemplo", sugirió.

El diputado consideró que a la política argentina le "falta pasión a gritos". "Veo una situación de decadencia política, una enorme necesidad de oxígeno, de buen trato, de respeto por el otro y no pensar más en un movimiento político como un grupo de soldados", agregó.

Solá, quien podría contar con el apoyo de Eduardo Duhalde para una postulación, se diferenció sin embargo de Francisco De Narváez, el aspirante a la gobernación por el peronismo opositor que también impulsa un sector del duhaldismo.

"Como diputado no tiene ninguna actividad. Nunca lo vi. Si quiere llevar adelante un peronismo, es un peronismo donde tiene muchas viudas", alertó sobre el entorno del empresario.

El sarcasmo aludió a los dirgentes que se pudieron ver en el acto por el Día de la Lealtad que encabezó De Narváez el viernes pasado, como Daniel Basile, Fernando Galmarini, Miguel Angel Toma, César Aráoz, Marina Casese, Jorge Matzkin y Moisés Ikonicof, entre otros.

Sin embargo, Solá evitó fijar límites a sus aliados. Y solo manifestó la necesidad de coincidir en un "programa, de tres o cuatro medidas".

El diputado evaluó que Kirchner se enfrenta a la disyuntiva de lanzarse como candidato a diputado porque "está al límite". Y se explayó: "al límite de no tener ninguna figura política importante que revitalice su sector, su grupo político, su proyecto".

Aunque dijo que no es "un destino manifesto" ni se considera la "última Coca Cola en el desierto", Solá dijo sentirse parte del grupo de dirigentes que "pueden tener una chance" en las presidenciales de 2011.

Y en camino de esbozar un plan de gobierno, el diputado pidió "medidas consensuadas" con el campo, "políticas fiscales que alivien a las pequeñas y medianas empresas", estrategias "anticíclicas" y, sobre todo, un "plan universal" para enfrentar la pobreza.

"Kirchner me dijo que no cree en los planes universales. La Argentina mira para otro lado y tiene cada vez más pobres", remató, con tono de campaña.

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