¿Solá y De Narváez se cortan solos?

Se sabía. Incluso en algunos programas de televisión hasta se hicieron apuestas al respecto. La alianza electoralista de Unión Pro no podía durar demasiado.
Sus tres mentores, Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco De Narváez, sólo se unieron para ganarle al Gobierno en las legislativas del 28 de junio. Se caía de maduro: ¿cuándo se lo había visto a Macri hablar de peronismo?

¿Qué pasó con las declaraciones pasadas de De Narváez, que había dicho que Solá, en sus tiempos de gobernador, había "abandonado la gestión? ¿Y los términos de Felipe tildando de "pichones de country" a Macri y De Narváez?

Pero a no apresurarse, porque Unión Pro no se separaría en tres partes, sino en dos. Y el que quedaría afuera es el espacio de Mauricio Macri. La puja de los sectores peronistas de esta fuerza tripartita habría triunfado, y sus dos líderes –Solá y De Narváez- habrían aceptado cerrar filas en torno al PJ Disidente, soltándole la mano a los "niños" del Pro.

Así, en el plano legislativo, tanto los felipistas como los denaraveístas conformarían un bloque de unidad, y el Pro jugaría su propio partido por otro lado. Esta maniobra se cristalizaría en la tarde de este mismo martes, cuando De Narváez y Solá se reúnan en el Hotel Argentino de La Plata con todos los diputados y senadores que les responden. Todo indica que a este cónclave no habrían sido invitados los dirigentes del Pro.

Pero esto no es todo. Envalentonados con la victoria en las elecciones, los peronistas disidentes, con este nuevo armado, se habrían propuesto ir incluso por la conducción del PJ bonaerense, ahora en manos del vicegobernador Alberto Balestrini. "Vamos por todo", afirman entusiasmados. La pelea, nada más ni nada menos, es por el control del justicialismo. Historia argentina del siglo XX, que le dicen… (www.agencianova.com)

Comentá la nota