Solá estuvo en Chacabuco y repartió palos para Kirchner y Domínguez.

El candidato a diputado nacional en segunddo término por la Unión Pro, Felipe Sola, visitó ayer Chacabuco para encabezar un almuerzo de campaña y, antes de eso, participó en una caravana que recorrió parte de la ciudad. Además, el ex gobernador también brindó una conferencia de prensa en la que criticó al kirchnerismo, se refirió a la situación del campo y negó que durante su gestión en la Provincia, como dice el justicialismo local, haya discriminado a Chacabuco.
Solá llegó a Chacabuco acompañado, entre otros, por los candidatos a diputados nacionales Eduardo Amadeo -ex presidente del Banco Provincia y ex embajador en Estados Unidos- y Raúl Rivara, y el postulante a senador provincial Pablo Chividia, de Chivilicoy.

La bienvenida le fue dada en la rotonda de la ruta 7, desde la cual encabezó una caravana integrada por vehículos y algunos tractores. La recorrida finalizó ante el local de Zapiola 47, donde el ex gobernador brindó la conferencia de prensa acompañado por Jorge Ortega y Luis Speranza, que encabezan la lista local del Pro,

Esta es una ciudad absolutamente paradigmática de la producción agropecuaria y agroindustrial, dijo el candidato al comienzo en referencia a Chacabuco. Además, dijo haber venido a muchísimas ediciones de la Fiesta Nacional del Maíz.

Hoy podría haber una fiesta porque los chacabquenses la necesitan, pero para que haya verdaderamente una fiesta tendrían que haber algunas medidas urgentes sobre el trigo y el maíz. Necesitamos que Dios y el Gobierno se acuerden de la agricultura, en ese orden. Digo en ese orden, porque sin agua es muy difícil hacer nada, pero sin certidumbre ni rentabilidad tampoco, expresó Solá. Luego dijo que fue justamente la agresión a la producción la que lo llevó a tomar distancia del kirchnerismo.

Según dijo, el punto de inflexión se dio allá por julio pasado, cuando el Parlamento rechazó la Resolución 125.

Esa historia marcó no sólo a los productores agropecuarios sino a millones de personas en el país e hizo que un gobierno que tenía 60 por ciento de imagen positiva baje al 30 por ciento. Es decir, 12 millones de personas se fueron del kirchrierismo a raíz de eso, entre ellas el que suscribe agregó.

Más adelante, Solá habló de un supuesto pacto entre el PJ y el Acuerdo Cívico y Social, así como una operación, que también podría haber sido generada por el ofícialismo, que habla de que el Pro y el justicialismo se unirán luego de las elecciones. Acerca de lo primero, afirmó que, de parte del Gobierno hay una exaltación del radicalismo, lo cual se manifestó en, frases obscenas de Scioli. Sobre lo segundo, consideró muy coincidente que el Gobierno y Elisa Carrió hablen de un supuesto pacto Pro-PJ

Se ve que hay una coincidencia de intereses. Al los dos les conviene que se vote por el radcalismo, expresó Solá, para quien el verdadero adversario del oficialismo sería Unión Pro, ya que es la única fuerza en condiciones de ganarle en las urnas.

No es agradable lo que viví"

Solá dijo que, en su caso, abandonar el kirchnerismo no le resultó nada fácil.

No es agradable lo que viví desde que voté en contra de la 125 hasta hoy expresó el ex gobernador, quien dijo haber soportado muchas acusaciones y tres denuncias penales.

Más adelante, Solá dijo que fue el Gobierno quien le dio a las elecciones del domingo próximo un sentido de vida o muerte.

Por eso, Kirchner, que es de Santa Cruz, aparece como primer candidato a legislador de la provincia de Buenos Aires, y obliga a un gobernador que está en severos problemas de déficit y de salud a estar en campaña para ser segundo candidato a diputado, expresó.

Scioli está en la disyuntiva de ser un gobernador que se fuga o un candidato trucho.

Finalmente, el candidato de Unión Pro negó que piense en abandonar ese espacio.

Irse de la Unión sería traicionar al que nos vote, expresó. Además, consideró que el Partido Justicialista es hoy un corset chico para tantos peronistas que hay.

Tras la conferencia de prensa, se realizó un almuerzo en Parrilla Carlitos que contó entre los concurrentes a muchos productores rurales de Chacabuco y la zona.

Uno de los temas sobre el que habló Felipe Solá fueron las permanentes alusiones que hace el gobierno municipal y también el diputado Domínguez en torno a que durante su gestión como gobernador Chacabuco estuvo discriminado.

Solá negó que haya ocurrido eso. Según dijo, cuando él asumió al frente del Ejecutivo bonaerense Chacabuco recibía 6 millones de pesos anuales de Coparticipación.

En ese momento yo tomé medidas para todos los municipios del interior, que no distinguían entre Chacabuco, Chivilcoy ni Alberti, porque les di a todos los intendentes la posibilidad de cobrar el Inmobiliario Rural y quedarse con la mitad y de cobrar una buena parte de Ingresos Brutos y de Patentes, expresó.

Para Solá, no importan tanto las declaraciones de amor sino los actos de amor. Con eso quiso decir que esa medida permitió que cuando él dejó la Gobernación Chacabuco percibía de coparticipación 26 millones por año.

Así que lo que importan - son los actos que nos permiten ver quién hizo más por el interior" señaló.

Luego, el dirigente del Pro habló de un viejo problema que tuvo un actual diputado de Chacabuco, o sea Domínguez, el cual, afirmó, dejó de ser ministro de Obras Públicas a poco de estar yo como gobernador.

A partir de ahí –siguió - quedó enojado para siempre, y su enojo se manifestó a través del tiempo de distintas formas.

Solá recordó que, en 2005, cuando él hizo campaña por Cristina Fernández como senadora, Domínguez estuvo aliado a Chiche Duhalde.

Esa vez (Domínguez) se enfrentó conmigo con mucha fuerza y ustedes saben que esas elecciones terminaron con un triunfo de 3 a 1 para lo que yo promocionaba. Y él no ha podido solucionar su problema. Yo no tengo ningún problema con nadie en ese sentido. Ya soy veterano, he estado seis años en el gobierno de la provincia de Buenos Aires y no compro peleas locales concluyó.

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