Solá aísla a Macri y De Narváez del peronismo antikirchnerista

Solá aísla a Macri y De Narváez del peronismo antikirchnerista
¿Efecto Duhalde? El ex gobernador bonaerense se repliega ahora en el Justicialismo disidente
Tambalea la estructura de Unión-PRO desde que Felipe Solá salió a embestir contra Mauricio Macri y tras un fallido intento de seducción a Francisco de Narváez. El ex gobernador bonaerense lanzó un operativo para aislar al jefe de Gobierno porteño de cualquier tipo de apoyo del peronismo disidente e intentó incluso que De Narváez abandanora el bloque macrista en la Cámara de Diputados para sumarse al PJ antikirchnerista.

«Francisco -De Narváez- puede sumar mucho en este espacio, vamos a fortalecer el interbloque y con él ya demostramos que podemos ganarle a Néstor Kirchner en la provincia de Buenos Aires». La arenga de Solá no logró convencer ni a Cristina Cremer de Busti, ni al cordobés Jorge Montoya y mucho menos a la santafesina reutemista Celia Arena. El peronismo opositor del Congreso identifica a De Narváez con un personaje políticamente resbaladizo e identificado con PRO, y se oponen a cualquier acercamiento con el empresario.

El miércoles pasado, Solá comprendió claramente que no había espacio para De Narváez en el nuevo mapa del peronismo. Y de inmediato salió a cuestionar en los medios la estirpe peronista del diputado-empresario: «No se entiende bien cuál es su proyecto».

Con Eduardo Duhalde lanzado a la carrera por el 2011, Solá se recostó sobre el núcleo duro del peronismo disidente, el mismo que lideran Jorge Busti, Juan Schiaretti y Carlos Reutemann. Este reposicionamiento de Solá, quien semanas antes de las elecciones legislativas aseguraba que el candidato presidencial de 2011 se definiría entre él y Macri, lo obligó a quedar al borde de la ruptura con el alcalde capitalino. En una entrevista radial durante el fin de semana, el ex gobernador aseguró que no comparte el «proyecto neoliberal de Macri» y ensayó una mezcla de keynesianismo y kirchnerismo para explicar que la consigna de PRO de abrirse al mundo no solucionaría todos los problemas del país.

Más allá de la interna Solá-Macri-De Narváez, el principal drama del PJ rebelde es la acefalía en su conducción. Según reveló la diputada electa por Santa Fe en la reunión del miércoles pasado, Reutemann no tiene definida aún su candidatura presidencial y analiza todavía presentarse como candidato a gobernador en su provincia. Por eso la irrupción de Duhalde, quien busca contener al espacio del peronismo opositor pese al rechazo y las críticas de Macri y De Narváez.

Con un escenario desfavorable para sus aspiraciones presidenciales dentro de Unión PRO, Solá salió a poner en duda el origen peronista de De Narváez y se sumó a la avanzada contra el empresario del ex gobernador entrerriano, Jorge Busti.

La estrategia de Solá es llevar la discusión de las candidaturas al ámbito del peronismo, en donde se dedicó a tejer alianzas provinciales con Carlos Reutemann y Jorge Obeid (Santa Fe); Alberto y Adolfo Rodríguez Saá (San Luis); Ramón Puerta (Misiones); entre otros.

«No sé qué autoridad puede tener De Narváez para decir que Duhalde es una foto del pasado. En todo caso la gente lo dirá», dijo Busti, en una ratificación de la buena sintonía que existe entre ese espacio y el ex presidente. Y Solá se sumó: «De Narváez hoy tiene una indefinición total, no sabe para dónde ir. Le falta un proyecto político claro en términos de ideario, y eso me preocupa porque formamos parte de un mismo espacio».

De Narváez había respondido a las tibias intenciones de Duhalde de regresar a la política activa con un respaldo a las aspiraciones presidenciales de Macri pero fue «sorprendido» cuando el ex presidente anunció su firme decisión de enfrentar a Kirchner.

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