La soja le da aire a la campaña del Gobierno

El repunte del grano sumará $ 3.000 millones a la recaudación fiscal. También alivia la presión sobre el dólar cuando la Rosada precisa estabilidad.
Al margen de los acuerdos que tejió para las elecciones del 28 de junio, el oficialismo contará con una aliada inesperada para lo que resta de la campaña: la soja. El "yuyo" –como la bautizó la propia Cristina Kirchner en medio de la pelea por las retenciones– cerró la semana pasada en alza, arañando los 420 dólares por tonelada. Y acumula una suba del 33% en los últimos dos meses y medio. En la AFIP ya calculan que embolsarán unos 3 mil millones de pesos adicionales por retenciones gracias al incremento, lo cual reforzará sus chances de mostrar obras antes de los comicios. También celebran la mayor afluencia de divisas que ya genera el repunte y el consecuente alivio de la presión sobre el dólar. Los operadores del sector aseguran que el precio del grano seguirá para arriba.

Por la sequía, en el mejor de los casos, la cosecha de soja 2008-2009 rondará los 34 millones de toneladas, bastante menos que los 48 millones de la campaña pasada. Eso recortará los ingresos totales por retenciones, que rondan el 10% de la recaudación nacional. Pero a eso el Gobierno temía que se sumara el desplome de precios que generó la crisis mundial. Como cayeron de golpe las expectativas de crecimiento global y con ello la demanda prevista de alimentos, el valor de los granos bajó a la mitad de su pico máximo durante el último cuatrimestre del año pasado.

Ahora la propia sequía local y la incipiente recuperación que algunos vislumbran en los países ricos volvieron a jugar a favor del país. La semana pasada el poroto de soja cerró con una suba del 2% en el mercado de Chicago y cotizó a u$s 417 por tonelada. Como la Argentina es el tercer proveedor mundial de la oleaginosa, su menor producción redunda en precios más altos. Casi tan altos como el promedio de todo 2008, que fue de 456 dólares, el 50% más que el de 2007.

Las grandes compañías cerealeras y acopiadoras empezaron a liquidar sus tenencias a toda velocidad para aprovechar el repunte. El director ejecutivo de la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA), Alberto Rodríguez, igual vaticinó ante Crítica de la Argentina que "los precios todavía pueden mejorar un poco más", porque "recién estamos en la primera semana de mayo y el proceso de compras fuertes del exterior llega hasta principios de julio".

Para mantener operativos sus puertos y sus plantas de molienda en la ribera del Paraná, las grandes multinacionales del acopio podrían incluso disputarse los granos que sobrevivan a la sequía e impulsar el precio local más de lo que marcaría el mercado internacional. Eso devolvería parte de la bonanza perdida a muchas localidades del interior del país, donde los quebrantos de los productores rurales perjudicaron al resto de la economía regional.

A eso se agregarán los fondos que reparta el Gobierno. Por cada dólar que aumenta la soja en Chicago, la Nación recauda 11 millones de dólares. Tras el "voto no positivo" de Julio Cobos a las retenciones móviles, la alícuota del impuesto quedó clavada en el 35% para el poroto y en el 32% para el aceite y los pellets, sus principales subproductos. Después se anunció que parte de eso se coparticiparía a las provincias.

En la City también miran de reojo al campo. Los exportadores de granos y cereales declararon haber facturado al exterior 1.924 millones de dólares sólo durante abril. Es decir, más de 100 millones por día hábil. La marea verde seguirá hasta las elecciones. Y promete ahorrarle dolores de cabeza al Banco Central, que recibió la orden de evitar disparadas preelectorales.

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