El sofisma que esconde la emergencia sanitaria en Bragado

El viernes, se reunieron en el Centro Comercial e Industrial de Bragado, el intendente y funcionarios municipales con empresarios gastronómicos afectados por el decreto 1867/09, del intendente municipal, que suspende actividades y en algunos casos la restringe, estableciendo el horario de funcionamiento de 7 a 23 hora. La entidad no tomó una postura firme en defensa de sus asociados, y resultó funcional a los intereses políticos del gobierno. Aunque no se quiso, la entidad expuso a los gastronómicos ante las fieras, es decir ante funcionarios municipales, profesionales en el arte de mentir, instrumento imprescindible de la política.
Sin unificar personería, los gastronómicos se pelearon entre ellos y lo único que consiguieron fue nada: que el horario se extienda hasta las 24 horas, para el ingreso de personas, y hasta las 2 de la madrugada, con solo 20 personas. Es decir que el decreto fue modificado de palabra -por la palabra del intendente- apenas se estaba cumpliendo. Una torpeza demostrativa del profundo desprecio del estado de derecho por parte del gobierno municipal, que cuenta para ello con la complicidad de la oposición que adhirió por unanimidad a las medidas. Sin embargo, la sociedad está desconforme con esas restricciones a los bares y confiterías, principalmente por la falta de igual de trato con otras empresas y comercios. Pese a ello ningún concejal ha representado esta visión. Porque el secreto es que ellos tapan así intereses que vamos a develar en esta nota.

Al analizar los supuestos facticos del decreto 1867 se lee: "en nuestro distrito el registro creciente de casos sospechosos detectados con un aumento exponencial respecto de días anteriores, coincidiendo esto con las semanas de mayor riego epidemiológico"; y que "nos encontramos llegando al pico máximo epidemiológico de esta pandemia y que las medidas adoptadas si bien han disminuido la circulación de las poblaciones en riesgo no son suficiente en este momento". Aunque ambos argumentos resultan contradictorios, lo que hay que recalcar es que en el país -y por tanto en ciudades vecinas- no han aumentado los casos sospechosos en forma exponencial. Publica Clarín que "el ministro de Salud bonaerense insistió en que "la cantidad de consultas en el área metropolitana está disminuyendo de manera muy notable", aunque recalcó que se deben mantener las medidas de prevención. Y que "la pandemia podría durar "tres o cuatro años".

Entonces, Bragado es una isla, donde los casos siguen aumentado. Pero supongamos que el aumento sea real, lo importante resulta saber porqué ese aumento en esta ciudad y en el resto del país no.

Vamos al otro elemento fáctico. No lo dice el decreto pero los funcionarios lo aseguran off de record, que los casos aumentan los fines de semana, y los contagios son por el conglomerado de gente en los lugares de acceso público porque los detectan al martes o miércoles siguiente.

Para que este último supuesto resulte verdadero debe ser una constante que se repita en varias ciudades. De no ser así el aumento de casos no se debe "al contagio por el conglomerado de gente en los lugares de acceso público". Y nos encontramos que el supuesto no es verdadero. Porque las ciudades de la zona no tienen aumento y están abiertos todos los lugares de acceso público. El caso de Chivilcoy es elocuente, donde funcionaron todas las actividades, incluso el Bingo. Esta ciudad tiene solo dos casos de muertos con 80 mil habitantes. Teniendo en cuenta este dato, en Bragado debería haber un solo caso de muerte por el virus, ya que cuenta con 40 mil habitantes, y donde dos fines de semana estuvieron cerrados los boliches bailables. A la inversa si en Bragado hubo tres muertes en Chivilcoy debería haber al menos seis (o doce teniendo en cuenta que estuvo todo abierto) y solo hay dos.

Por lo tanto, el aumento de casos sospechados de gripe A en Bragado no se debe al "contagio por el conglomerado de gente en los lugares de acceso público" sino a otra causa. Y esa causa es la falta de idoneidad y pericia de los funcionarios del gobierno municipal, en especial del área de salud, y quizá de muchos médicos que atienden estos casos. Siempre existen comentarios de mala praxis en Bragado, principalmente por el Hospital. Enfermos que son atendidos en otros centros indican que han sido mal diagnosticados.

Eso es lo que tapan los dirigentes políticos del FJV, UCR y PRO, mediante el sofisma que el aumento de casos se debe al conglomerado de gente en bares, confiterías y salones de fiesta, los fines de semana. Los radicales tiraron la piedra y escondieron la mano. Los errores son de la corporación médica mientras hacen responsables –en forma indirecta- a los empresarios gastronómicos, no permitirles desarrollar su actividad licita con un decreto inconstitucional. De paso San Pedro pasa factura de la última elección, que en la práctica perdió no lo por la inseguridad y sino también la pésima administración de la salud pública en Bragado.

Comentá la nota