Sociedades de bolsa, fondos y fideicomisos deberán olvidarse de operar con Uruguay

Tal como adelantó El Cronista, ayer la CNV emitió una resolución que prohíbe que agentes de bolsa y fondos compren y vendan activos con una parte en Uruguay
"Desde ahora no es lo mismo, piense en Uruguay pero sólo en turismo". Aunque no se trata del slogan que lleva adelante el departamento "creativo" de la CNV, a partir de hoy las sociedades de bolsa (entre las que se cuentan algunas que pertenecen a bancos), compañías que administran fondos comunes de inversión y fideicomisos, no podrán seguir operando con una contraparte que tenga domicilio en Uruguay o cuyas órdenes sean efectuadas desde o hacia ese país. La Comisión Nacional de Valores (CNV), –la nariz del Estado en el mercado de capitales–, emitió en el día de ayer su resolución 554, que restringe esta vía bajo la sospecha de que existen irregularidades en las operaciones bursátiles con liquidación en Montevideo. Piensan que éstas tendrían como objetivo último fugar capitales salteándose la normativa cambiaria y eludiendo así la ley penal cambiaria.

Si bien en la flamante normativa no se menciona explícitamente al vecino país, sí se incluyen otros destinos más exóticos y menos cercanos como las very british Islas Caimán, y Suiza, aunque también incluyen a todas aquellas plazas financieras que están consideradas paraísos fiscales y cuyo listado completo contiene el Decreto 1344/98 publicado por la Unidad de Información Financiera.

Con una prosa elíptica, para el caso uruguayo, la CNV señaló que "cuando se trate de sujetos constituidos, domiciliados o que residan en dominios, jurisdicciones, territorios o estados asociados que no se encuentren incluidos dentro del listado mencionado, que revistan en su jurisdicción de origen la calidad de intermediarios registrados en una entidad autorregulada bajo control de un organismo que cumpla similares funciones a las de esta Comisión, sólo se deberán dar curso (...) siempre que acrediten que el organismo de su jurisdicción de origen ha firmado un memorando de entendimiento, cooperación con esta Comisión".

Uruguay es uno de los pocos países de la región que no lo ha firmado, y según señalan fuentes de la CNV, ni cerca se está de conseguirlo.

La normativa sí permite realizar operaciones "cuando ésta sean efectuadas u ordenadas por sujetos constituidos, domiciliados o que residan en dominios, jurisdicciones, territorios o Estados asociados" que no figuren como paraíso fiscal.

En rigor, personas que realicen operaciones desde y hacia destinos menos exóticos como Brasil, Estados Unidos, Inglaterra, Francia y China, entre muchos otros, no tendrán problemas, ya que los respectivos reguladores de esas plazas forman parte de los Memorando de Entendimiento (MOU, por sus siglas en inglés) que la CNV ha firmado y que le reclama sin esperanzas a Uruguay.

Como el romántico barrio de Colonia, el chivito uruguayo y Punta del Este, las Sociedades Anónimas Financieras de Inversión (SAFI) son un producto netamente nacional. Quince días atrás, la gente de la CNV envió a sus propios técnicos para que solicitaran a la gente del Registro Público de Comercio de ese país algunos detalles sobre la titularidad de algunas cuentas bajo sospecha. Estas cuentas figuraban en el "libro rojo" de la CNV y el Banco Central por haber incurrido en irregularidades cambiarias. Sin embargo, desde el Registro uruguayo no obtuvieron más que negativas.

Según pudo saber El Cronista, las operaciones implicaban la compra de un título valor (acciones o bonos) en pesos en el mercado local y la liquidación simultánea en dólares a nombre de una SAFI uruguaya. De esta forma eludían los controles cambiarios y sacaban la plata del país. El trabajo de los "sabuesos" había arrojado altas probabilidades de que los titulares de estas sociedades en Uruguay serían los mismos que realizaban la operación de compra en Buenos Aires.

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