Sociedad de Fomento del Barrio Peluffo espera reconocimiento municipal

Según contó una de las fundadoras a NCO, los trámites en la Municipalidad de La Matanza se iniciaron hace casi dos años, cuando uno de los vecinos interiorizó al Intendente Fernando Espinoza sobre la obra que cuenta con biblioteca propia, talleres y clases de apoyo para niños, adolescentes y universitarios.
No obstante, si bien el lugar fue visitado por la subsecretaria de Cultura, Silvia Francese, todo continúa igual pese a haber obtenido la Personería Jurídica de la Provincia. Sumado a esto, por falta de dinero, podrían ser desalojados.

"No podemos conseguir el reconocimiento municipal aunque no sabemos por qué", sentenció Mary Herrera, una de las impulsoras de la biblioteca que funciona dentro de la Sociedad de Fomento Barrio Peluffo reflotada por los vecinos y ubicada en Los Andes 940.

De hecho, asegura que se acercaron varias veces a la Comuna en busca de explicaciones que no fueron obtenidas. "Siempre nos dicen que está para firmar y ese es todo el argumento", remarcó.

Los inicios como entidad y la aparición del conflicto

Todo comenzó en 2001, cuando un grupo de madres denominadas "Las mamás de Miguel Cané" (en honor a una de las calles de la zona) entre las que se encontraba Mary, quien además da clases de literatura, se reunieron y organizaron una merienda acompañada por la narración de cuentos.

"Fue poco después de la crisis, cuando había mucha gente que perdió su empleo, con lo cual notábamos que los que los nenes absorbían todo esto. De hecho, los términos desocupación y despido estaban influyendo mucho en sus estados de ánimo. Por eso, para empezar, nos prestaron una casa", recordó.

Luego, por sugerencia de una estudiante, se propusieron construir una biblioteca, la hoy denominada "Ornella Martínez", en reconocimiento a una niña del barrio que fue atropellada en Camino de Cintura y que hoy en día tendría 15 años.

Los primeros libros, obviamente, fueron donados y cuando comenzaron a funcionar contaban nada más que con siete ejemplares. Según el inventario, hoy poseen 3 mil aunque para precisar el número deben sumar los que se encuentran en unas cajas que llegaron hace poco. Es decir, que en total, calculan que hay 4 mil.

"Tenemos textos variados para escolares como literatura, matemáticas, aunque también hay otros de diferentes especialidades para chicos universitarios y que asisten a los terciarios, ya que la misma gente del barrio que estaba estudiando, dejó el material aquí", reveló.

En 2004, todos los vecinos se reunieron en asamblea para conformar una asociación civil y así poder brindar su servicio en un espacio físico más cómodo. "Elegimos el lugar en el que funcionaba la Sociedad de Fomento Barrio Peluffo", desaparecida en 1992 y asentada en Los Andes 940, en la ciudad de Villa Luzuriaga.

"Bajo esa denominación, hablamos con la gente, hicimos el estatuto y tras recaudar fondos en un festival, nos dirigimos a Personería Jurídica para realizar el trámite que luego obtuvimos", remarcó.

Por eso, el último paso para realmente poder hablar con propiedad de la sociedad y de la cantidad de talleres, cursos y actividades que se realizan, era conseguir el reconocimiento municipal.

Sin embargo, hace dos años que comenzaron una gestión que todavía no surtió sus frutos. "De hecho se ha acercado gente de diferentes bloques políticos, aunque nosotros no nos dejamos llevar por ningún partido y somos independientes", pero igualmente no hubo ninguna resolución.

"El estatuto lo marca: Adentro de la sociedad de fomento no puede hacerse política partidaria", aseguró la mujer quien argumentó que hace 14 meses recibieron la visita de la subsecretaria de Cultura local, Silvia Francese. "Ella tiene conocimiento de que la biblioteca existe porque vino a pedido del Intendente", tras una charla del jefe Comunal con un vecino. "Ellos saben lo que sucede, pero no nos consideran", admitió.

Por otra parte, contó que quien sí les ha brindado una ayuda es el delegado de Los Manzanares, Oscar Colaci, cuya última donación fueron 40 chapas que están a punto de colocar por las goteras que tiene el techo de la entidad.

El sustento

Al no contar con sueldo alguno, Mary reparó que es difícil encontrar personal calificado para realizar, por ejemplo, las tareas que suelen encargársele a una bibliotecaria. De lo contrario, las madres del barrio van a ayudar ad honorem y haciendo una labor enteramente a pulmón.

Asimismo, comentó que el dinero que obtienen principalmente viene a través de los festivales que realizan a fin de recaudar fondos. "Especialmente las bandas de rock, algunas locales y otras de La Plata y de Capital Federal, son quienes, si bien no hacen pública la ayuda, las que nos dan una gran mano otorgándonos lo que necesitemos para el lugar".

"Una vez al mes hacemos un acústico y en lo que va del año ya tocaron 25 bandas", reparó la mujer agregando que, para quienes quieran sumarse o aportar algo, pueden visitar la página www.fotolog.com/biblio_laornella o enviarles un mail a bibliolaornella@hotmail.com.

Segunda parte

En la edición del lunes, entre otros puntos, usted conocerá la odisea de los vecinos para conseguir un nuevo lugar donde poder establecerse ya que debido a la falta de fondos no pueden pagar el alquiler del espacio. Si bien le pidieron a los dueños que les permitiesen abonar una suma menor por mes, ellos no habrían aceptado y la única alternativa que les queda es mudarse.

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