Los socialistas le meten presión a Binner para que compita en 2011

El gobernador de Santa Fe evita, por ahora, definiciones sobre una eventual candidatura.
Hermes Binner se levantó a las 6 de la mañana. Quiso desayunar en familia para celebrar el triunfo, pero el mate cocido se le enfrió varias veces. Los teléfonos no pararon de sonar: más de cien productores radiales y televisivos buscaron ponerlo al aire. Todos tenían la misma inquietud, pero el gobernador no dijo una palabra, nada, sobre su eventual candidatura presidencial.

La victoria en las elecciones comunales de Rosario, donde logró mantener la hegemonía de las últimas dos décadas y el éxito en la capital santafesina, donde el Frente Progresista le sacó más de 12 puntos de ventaja a las dos listas del PJ que apoyaba Carlos Reutemann, no le hicieron perder el equilibrio.

Un poco por convencimiento ideológico ("hay que mantener la coherencia discursiva", le dijo a Clarín) y otro poco por estrategia, Binner tiene decidido no mostrar sus cartas hasta el año próximo.

Siempre dirá que su preocupación es atender los problemas santafesinos. Pero desde el Partido Socialista ya le meten presión. Aunque respetan su posición, lo quieren ver con la mirada puesta en la Casa Rosada.

"Uruguay tiene un presidente socialista, Brasil tiene a Lula que viene del socialismo. La Argentina también se merece tener a un presidente socialista y desde ya que yo no veo a otro que a Hermes", dijo a este diario el senador y presidente del PS, Rubén Giustiniani.

El último compañero de fórmula de Elisa Carrió confió que el partido llegará con un candidato propio a la mesa de discusiones de un eventual frente para 2011. Esa mesa de discusiones se dará, principalmente, con la UCR, integrante del Frente. ¿Y la Coalición Cívica de Carrió? "No excluimos a nadie", añadió Giustiniani, sin dar mayores precisiones.

Los socialistas y la CC, la otra pata importante del Acuerdo Cívico y Social, quedaron seriamente fracturados luego de la votación de la ley de medios en la Cámara de Diputados. Carrió puso el grito en el cielo por el voto positivo de los socialistas y aceleró los tiempos para lanzar su nuevo partido (Ver página 15).

Este es otro de los motivos por los que Binner evita dar definiciones que puedan abrir susceptibilidades.

"Por supuesto que nos gustaría que Binner fuera presidenciable", sostuvo el intendente de Rosario, Miguel Lifschitz. Quizá le haya parecido que había ido demasiado lejos y enseguida trató de frenar la ansiedad: "El gobernador ha sido muy cauto y ha ratificado su vocación de concentrar su tarea en la provincia. Habrá que esperar hasta fines de 2010 o principios de 2011 para tener más certezas".

Las declaraciones de dos de los aspirantes al sillón del gobernador, que no puede pensar en la reelección porque se lo prohíbe la Constitución, no se parece, ni por asomo, a un operativo clamor. Aun así, quienes suelen decodificar los mensajes del socialismo sostienen que la movida mediática puede interpretarse como un primer paso.

Habrá que prestar atención, también, al razonamiento que brindó una alta fuente del Gobierno provincial: "Sea o no candidato, está claro que no vamos a rifar nuestro prestigio así como así". La frase tiene un destino con nombre y apellido: Julio Cobos, quien ya lo propuso a Binner como vice.

"No tengo la menor duda de que Binner sería un gran candidato a presidente". Lo piensa el ministro de Gobierno y Reforma del Estado de Santa Fe, Antonio Bonfatti, en la práctica jefe de ministros de Binner. Conoce al gobernador desde que ambos estudiaban medicina en la Facultad.

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