El socialismo había rechazado el proyecto, pero al final votó a favor

Había reclamado seis modificaciones a la iniciativa y sólo le concedieron una.
Rechaza el PS la iniciativa del gobierno", afirmó el viernes pasado el socialismo. Así, pero con letras mayúsculas, encabeza el comunicado distribuido. Ayer, al promediar la tarde, el PS despachó otro comunicado: "El socialismo acompañará en general la ley de medios audiovisuales". "Inaceptables". Esta palabra fue usada por los diputados socialistas, cuando rechazaban diferentes aspectos del proyecto K. Y argumentaban su oposición en base a seis puntos. Una de ellos se vinculaba a la falta de límites para que las empresas de servicios públicos (como las telefónicas) "ingresen a la radiodifusión".Ese punto quedó zanjado cuando anteayer, el Poder Ejecutivo metió reversa respecto a las telefónicas. "Sí, es cierto, solo nos concedieron un punto sobre los seis pedidos", admitieron ayer varios diputados socialistas. Aún así, al cierre de esta edición, se descontaba el voto positivo del bloque.

La titular de la bancada, Silvia Augsburger, procuró valorizar el punto concedido por el oficialismo: "la limitación expresa para las empresas de servicio público (telefónicas) y empresas del Estado han constituido un punto de inflexión para el tratamiento de esta ley".El alineamiento con el Frente para la Victoria fue asumido con incomodidad por algunos diputados socialistas. "Por un lado no queremos sumarnos a la oposición poco constructiva del PRO, la UCR y los peronistas disidentes. Pero tampoco nos hacen gracia las palmaditas en la espalda que nos está dando el kirchnerismo", se escuchó ayer reflexionar a un socialista. Cuando Augsburger terminó su alocución en el recinto confirmando que votaban la iniciativa, la bancada kirchnerista explotó en un cerrado aplauso. El voto socialista, para el FPV, tiene un sabor especial: por lo general, el PS siempre sostiene posiciones opositoras en el Congreso. Ayer, el kirchnerismo logró ampliar su base de alianzas con un preciado actor político.

En soledad quedó la corbobesa Laura Sesma, la única socialista que rechazó el proyecto oficial. "Lamentablemente, lejos de garantizar el pluralismo informativo y la libertad de expresión, esta ley servirá para acallar la crítica en los medios de comunicación y consolidar posiciones de poder oficialistas de cara al 2011", afirmó. Dijo más Sesma: "No se ha agotado el proceso de debate, no se han dado las condiciones mínimas de legalidad en el proceso de tratamiento del proyecto". Y admitió con claridad que no se habían superado las "objeciones fundamentales que se realizara oportunamente", en referencias a los seis puntos exigidos por el socialismo.Para algunos, la sorpresa socialista no fue tal. El gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, se había manifestado ya a favor de no postergar el tratamiento de la ley. El grueso de la oposición (incluidos los aliados del socialismo en el Acuerdo Cívico, como los radicales y la Coalición Cívica), sostuvo la necesidad de debatir una nueva ley, a partir del 10 de diciembre, cuando el Congreso exhiba la composición surgida de las elecciones de junio. "Las elecciones no le quitan legitimidad al Congreso", fue la postura de Binner. El voto afirmativo del PS en diputados, ya retumbó en el Senado: se descuenta que Rubén Giustiniani, también acompañará al kirchnerismo en esta iniciativa

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