Sobre llovido, mojado: la Gripe A ya pega en la recaudación del IVA

Por: Alcadio Oña

Varias empresas grandes, entre ellas petroleras y mineras, declaran en privado que están siendo "acosadas por la AFIP". Y asocian la visita de los inspectores con el debilitamiento de la recaudación tributaria.

En fuentes cercanas al organismo que dirige Ricardo Echegaray el cantar es otro: "Están escamoteando el pago del Impuesto a las Ganancias".

Lo concreto es que el mes pasado la recaudación de Ganancias cayó en 680 millones de pesos, respecto de junio de 2008. Según especialistas privados, el bajón sería en adelante de 300 millones mensuales. Mucha plata para las urgencias fiscales.

Seguramente, las utilidades empresarias están en baja, porque las ventas están en baja. Pero también puede pasar que los recaudadores piensen que la caída es menor a la que declaran en los anticipos del impuesto, y eso explique el acoso. Así en 2010 deban definir los beneficios reales y pagar por lo que supuestamente no se pagó este año, ciertamente ahora decide la estrechez del Tesoro Nacional.

Y más cuando habría empezado a resentirse la recaudación del único impuesto, fuera de los aportes a la ANSeS, que anda realmente bien. De acuerdo con algunos cálculos, este mes los ingresos por el IVA DGI crecerían alrededor del 8 %, no más del 10 %. Lejos del aumento del 17 % que había anotado en julio del año pasado y de los porcentajes de meses recientes.

El Gobierno prefiere ver siempre un sostenido avance del consumo en la marcha del IVA interno, en vez del efecto de la inflación real. Según ese razonamiento, ahora debería admitirse una contracción de la demanda, o sea, el retroceso económico que pertinazmente se niega.

La recaudación de este impuesto refleja las ventas del mes previo. Puesto de otra manera, la de julio estaría expresando el bajón de junio y, presumiblemente, algo del impacto de la Gripe A.

Claro que si la pandemia es ahora mucho mayor, como bien se percibe y el Gobierno recién admitió después de las elecciones, su peso se sentirá más en la recaudación del IVA de agosto. Llovido sobre mojado.

Según la consultora Economía & Regiones, la Gripe A pega en actividades que representan el 7,8 % del Producto Bruto Interno: restoranes, hoteles, educación, espectáculos, comercio y transporte. Y tiene efectos digamos positivos sobre la industria farmacéutica y los establecimientos de salud.

El neto arroja un saldo negativo sobre el PBI global de entre 0,2 % y 0,6 %. Una pérdida económica que va de 2.400 millones a 7.200 millones de pesos, según el tiempo que dure la pandemia.

Es posible que mejorado el cuadro, parte de esa pérdida sea recuperada más adelante. Pero para la AFIP manda el ahora.

En el ahora asoma, además, la posibilidad de que se le hagan nuevos retoques al blanqueo y la moratoria. Concretamente, que se acepte el pedido de la Unión Industrial de incorporar las obligaciones incumplidas en 2008. De momento, las operaciones alcanzadas por el llamado "Acuerdo Fiscal" llegan hasta fines de 2007.

La ecuación completa da que lo que resultaría bueno para la UIA también sería provechoso para la AFIP. Más dinero para el Fisco.

En cambio, fuentes oficiales descartan de plano prorrogar el plazo para ingresar los fondos, que vence el 31 de agosto: nuevamente, el imperio de la plata rápida. Y aseguran, a la vez, que caerán con todo sobre quienes hayan evadido y no entren ni al blanqueo ni a la moratoria. Ya habría listas de deudores en carpetas de Echegaray.

Equívoco o verdad revelada fue el zigzag del recaudador con las retenciones: decir primero que estaban fuera del diálogo con el campo y corregirse inmediatamente. Las retenciones significan mucho dinero. Podría haber algún recorte en las que gravan exportaciones de trigo y maíz, pero difícilmente uno en las que pesan sobre la soja.

El punto es que la caja fiscal hace agua y sólo la sostienen los recursos de la ANSeS. El gasto público corre al 25 %, contra ingresos totales que apenas marchan por arriba del 10 %. Y allí existe un cuello de botella cada vez más estrecho: el ajuste suena a inevitable, salvo que el Gobierno eche mano a una fuente extra de fondos.

El boletazo con el gas y la luz contruibuirá a achicar los subsidios energéticos, y se imaginan salidas de emergencia para reducir la costosa importación de fuel y gasoil.

En la agenda también entran los subsidios al transporte, si no es por la vía de los aumentos, descartada, habrá otras para aflojar el chorro. Según la que sea, podría quedar al descubierto algo más que un manejo poco eficiente de recursos aportados por todos los contribuyentes.

Ya pasadas las elecciones, bajará el hacha sobre las obras públicas. La sentirán provincias y municipios, probablemente a la medida del comportamiento que cada cual haya tenido en la derrota del 28 de junio. Y el riesgo, tener que paralizar o ralentizar el ritmo de los trabajos.

Así de apremiante es la situación fiscal de la Nación. Todo de apuro. Y en las vísperas de una cinchada con gobernadores en tales ahogos financieros que tiran para adelante compromisos con contratistas y proveedores, y hasta temen por el pago de salarios. Tal cual luce evidente, la plata falta por donde se mire.

Comentá la nota