Sobisch responsabilizó a los gremios de la situación económica de Neuquén

En un encuentro político en el estadio Ruca Che, el ex gobernador dijo que la masa estatal creció a partir del "chantaje" de los dirigentes sindicales.

Pese a que los organizadores del acto esperaban unas 10 mil personas, la concurrencia fue cercana a la mitad de esa cifra.

Neuquén > Con un duro discurso hacia los gremios estatales y ante menos de la mitad de las personas que pensaba convocar, el ex gobernador Jorge Omar Sobisch realizó un acto político en el estadio Ruca Che, un ícono de su gestión de gobierno.

La de anoche fue su primera aparición pública masiva en Neuquén capital, luego de que finalizara su tercer mandato como gobernador en 2007, año que estuvo signado por la muerte del docente Carlos Fuentealba.

"Nadie puede hacer un acto de estas características", enfatizó Sobisch, aunque fueron claras las diferencias del conclave de anoche con aquellas oportunidades, en las que por ejemplo, le mostraba a Mauricio Macri su poder de convocatoria en ese mismo lugar.

El acto del Movimiento Popular Neuquino duró alrededor de una hora (empezó con 60 minutos de retraso) y el ex mandatario provincial fue el único orador de la noche.

Masa salarial

En su alocución, Sobisch comentó que existían tres responsables de la situación financiera de Neuquén, pero sólo alcanzó a explayarse sobre un sector: los sindicatos estatales. Indicó que en un año y medio la masa salarial de los trabajadores públicos se incrementó en 2.200 millones de pesos.

"Pasamos de 1.600 millones a 3.800 en sueldos y esa plata a alguien se la quitaron. Se la sacaron a los comedores escolares, al ISSN, a los hospitales. En definitiva, a la mayoría del pueblo", recriminó.

En este contexto, consideró que ese aumento de los salarios se produjo a partir del "chantaje" de los dirigentes gremiales hacia el Gobierno. "Lo hacen a través de los cortes de ruta y la quema de cubiertas", dijo.

"Queremos trabajar en paz", había dicho apenas iniciado su discurso, lo cual hacía suponer hacia dónde iban a estar dirigidas sus palabras.

Además, argumentó que su embate hacia los sindicatos no es idea suya sino que es un requerimiento de los vecinos cuando los visita. "Se ha privatizado la escuela pública, la salud y la seguridad. Se han metido dentro de las instituciones para defender intereses sectoriales", acotó.

Por último, aseguró que no fomentará la entrega de subsidios y la propagación de "punteros", pero sí se comprometió a bajar la desocupación en la provincia.

El cierre del acto encontró a un Sobisch arengando a sus seguidores para potenciar una nueva generación de políticos. "El otro día en una casa me decían ‘antes nos traían cinco bolsones de papas y ahora sólo nos traen cinco kilos’. Yo le dije que tenían razón, que hay que llevar cinco bolsones, pero que lo que hay evitar es que se choreen dos", ejemplificó el dirigente, a quien años atrás se lo escuchó decir que era preferible "un corrupto en vez de un pelotudo".

Presencias y apoyos

Neuquén > Pese a que los organizadores del acto esperaban al menos unas 10 mil personas, la concurrencia apenas llegó a la mitad de esa cifra. El ex gobernador Jorge Sobisch ingresó al Ruca Che a las 21.34 y dentro del estadio lo esperaban en las primeras filas de sillas algunos de sus compañeros de gabinete como Federico Brollo y Mario Morán. También estuvieron presentes el ex titular de Economía, Claudio Silvetrini, el ex secretario general de la Gobernación, Rodrigo Salvadó, y el diputado provincial Horacio Rachid.

Las gradas estuvieron inundadas de banderas de Argentina y del Movimiento Popular Neuquino. Además, se observaron carteles de militantes provenientes de distintos puntos del interior de la provincia. "Opción Federal presente" y "Volvé Sobisch, la Policía te necesita", fueron algunos de los trapos que se vieron colgados en el Ruca Che.

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