Smata y GM volvieron a negociar

El gremio rechazó la primera propuesta de la compañía. Este viernes se realizará una nueva reunión y el lunes la planta reanudará la actividad, luego de una parada técnica de una semana.
General Motors y el gremio de Smata retomaron ayer por la tarde las negociaciones en el marco de la conciliación obligatoria que dictó el Ministerio de Trabajo el viernes pasado, luego de que la automotriz enviara 435 telegramas de despido a operarios de la planta de Alvear. La empresa de capitales estadounidenses se mostró dispuesta a reincorporar a 197 empleados contratados y dejar afuera a 235 que son efectivos, según detallaron fuentes gremiales que participaron de la reunión que se llevó adelante en Rosario.

El gremio de Smata, según anticipó el secretario gremial Gabriel Bianucci, rechazó la propuesta que en el primer tramo de las negociaciones puso sobre la mesa la empresa, que está decidida a iniciar un plan de ajuste en la planta, donde se dejará de fabricar a partir de diciembre próximo el modelo Grand Vitara.

De acuerdo con lo que advirtieron voceros de General Motors la semana pasada, la automotriz se vio afectada de manera directa por la crisis en Brasil y los coletazos en la Argentina y la región. Sin embargo, hasta hace apenas unos días, a principios de octubre, desde la propia corporación norteamericana difundieron un comunicado de prensa en el que destacan que “General Motors logró un récord de ventas en Latinoamérica, África y Oriente Medio durante el tercer trimestre del año, con 11.400 unidades comercializadas, lo que representa un incremento del 3,4 % en comparación con el mismo período de 2007”.

No se aceptarán despidos

Lo que queda claro es que, ante un mínimo síntoma de desaceleración de sus ventas, la automotriz decide por lo más fino: los despidos. El ministro de Trabajo, Carlos Rodríguez, fue claro tras la primera etapa de negociaciones: “No puede ser que siempre a las épocas de vacas flacas se las hagan pagar a los trabajadores. Siempre hay alternativas a una situación tremendista como la de dejar a centenares de personas en la calle”, dijo.

“Confiamos en que la empresa recapacite, a nivel local o en su casa matriz, y piense más en las familias afectadas”, reclamó el ministro. Y señaló que “hay un hecho objetivo que los trabajadores conocían, como la finalización de la producción del modelo Vitara, y también parece posible que haya un descenso de pedidos desde países que hasta ahora recogían producción de la fábrica; pero es difícil evaluar en profundidad y creemos que siempre hay alternativas a los despidos masivos, como suspensiones rotativas o retiros voluntarios que permitan evitar la situación tremendista de 500 personas en la calle”, dijo también Rodríguez, quien afirmó que el objetivo de la cartera a su cargo es llegar a un acuerdo en una nueva reunión entre las partes prevista para mañana, “para evitar el nivel de inquietud y de incertidumbre”.

Bianucci, de Smata, confió que el gremio “va a seguir negociando”, pero advirtió que “rechaza cualquier tipo de resolución que termine en un despedido.

Mañana se realizará una nueva reunión, que será clave: el lunes vuelve a ponerse en marcha la planta de General Motors, donde se lleva adelante desde el jueves pasado una parada técnica.

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