Skanska: por primera vez, ratifican sobreprecios por $ 85 millones

El peritaje fue hecho por contadores de la Policía a pedido del juez Oyarbide.

Por: Pablo Abiad

Por primera vez desde que se abrió el expediente criminal, un análisis contable realizado por funcionarios públicos -no por abogados de parte- ratifica la principal hipótesis del caso Skanska: en las obras de ampliación de gasoductos organizadas por el Ministerio de Planificación habrían existido fuertes sobreprecios.

"Las diferencias totales obtenidas ascienden a $ 84.968.125,09", es la conclusión principal de este informe, firmado por la división Jurídico-Contable de la Policía Federal a pedido del juez Norberto Oyarbide. Esta División reune a los contadores que vienen trabajando desde 2005 con Javier López Biscayart, el juez del fuero Penal Tributario que desató el escándalo. "Lo pagado (por el Estado a las contratistas) superó lo presupuestado en un 57 por ciento", resumieron.

Clarín accedió a una copia de este estudio, de 34 carillas y varios anexos. Según firma el comisario José Luis Rodríguez, jefe de Jurídico Contable, los sobreprecios se componen así: $ 63.411.406,09 de la instalación de tres plantas compresoras -en Salta, Santiago del Estero y Córdoba- y $ 21.556.719 del tendido de caños o loops.

Esto ocurrió en la ampliación del Gasoducto del Norte, que gerenció Transportadora Gas del Norte (TGN) con la administración de Nación Fideicomisos y la organización general del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas), la Secretaría de Energía y el Ministerio de Planificación. La multinacional sueca Skanska tuvo una parte relativamente menor en esta obra pública; la diferencia con las demás contratistas -BTU, Contreras Hermanos, Techint- es que le descubrieron facturas apócrifas en su contabilidad interna por más de 21 millones de pesos.

Investigada por evasión tributaria, Skanska terminó reconociendo que esas facturas no apuntaban sólo a pagar menos impuestos, sino -principalmente- a sobornar a funcionarios públicos, a los que nunca identificó. La sede de la empresa fue allanada varias veces y, ante las primeras evidencias de que en toda la obra habían mediado sobreprecios, la investigación penal se fue extendiendo.

Tras varios pases de mano, Oyarbide está al frente del sumario; ahora está tomando las últimas declaraciones indagatorias. Ordenó un peritaje sobre cuestiones de ingeniería, que todavía no empezó, y tiene pendiente disponer uno contable, más completo que el que hizo la Policía y con el control de los muchos imputados del caso.

Fuentes judiciales informaron que la contabilidad completa de todas las compañías que trabajaron en los gasoductos está siendo revisada. Esto abarca la ampliación del Gasoducto del Sur, gerenciada por Transportadora Gas del Sur (TGS) con la contratación de la multinacional brasileña Odebrecht.

La causa avanza muy lentamente y sin una prueba crucial: la desgrabación de una conversación entre dos gerentes de Skanska que daban detalles sobre cómo se sobrefacturan obras públicas en la Argentina. Un diálogo riquísimo, en el que hacían referencia a "pingüinos" y "valijas". No tiene validez jurídica debido a que la Sala I de la Cámara Federal lo declaró nulo; esa decisión fue recurrida por la Fiscalía de Investigaciones Administrativas, cuyas facultades fueron recortadas dos semanas atrás por la Procuración General.

Por el caso Skanska, al conocerse esa grabación, el Gobierno tuvo que echar al titular de Nación Fideicomisos, Néstor Ulloa, y al del Enargas, Fulvio Madaro. Ulloa, además, está procesado por colaborar -supuestamente- con la evasión tributaria de Skanska.

Este nuevo informe contable divide los sobreprecios según las obras que integraron el proyecto:

En la planta de Córdoba, hecha por Skanska, se habría pagado un 125 más de lo presupuestado. Y, aparte, un 5 por ciento más de lo pactado, sobreprecio incluido.

En Santiago (Contreras), un 88 por ciento más de lo presupuestado y luego, otro 28 por ciento.

En Salta (BTU), un 140 y un 34 por ciento, respectivamente.

En los caños (Techint), la diferencia habría sido del 13 por ciento, primero, y un 8 por ciento más sobre lo pactado en el contrato.

Total, casi 85 millones de pesos de sobreprecios.

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