Skanska: ordenan investigar si hubo un pacto de silencio

La Justicia sospecha que hubo un acuerdo entre la empresa y sus ex gerentes.Por: Pablo Abiad
La Cámara Federal porteña ordenó que se investigue si las indemnizaciones que la multinacional sueca Skanska les pagó a ocho gerentes -por un total de más de 9 millones de pesos- esconde una suerte de pacto de silencio para que estos ex empleados no revelen detalles de sobreprecios y sobornos en una obra pública.

Los ex ejecutivos fueron echados en 2006, luego de desatado el escándalo, y señalados como los responsables exclusivos de un supuesto caso de corrupción interna. A pesar de esto, Skanska los resarció ante el ministerio de Trabajo como si los hubiera despedido sin causa, con jugosos bonus y montos cercanos a los topes legales.

Pero a todos les embargaron buena parte de este dinero como consecuencia del proceso que se instruye en su contra, tanto por el pago de coimas como por evasión tributaria mediante facturas apócrifas. A uno de estos ex gerentes (Héctor Obregón, del área de knowledge), el anterior juez del caso, Guillermo Montenegro, aceptó devolverle la mitad de la cantidad que le tocó en suerte con el argumento de que era la porción ganancial correspondiente a su esposa. La Cámara revocó esta decisión, en una resolución a la que accedió Clarín, y agregó que -más bien- debería tratar de aclararse por qué Skanska aceptó abonarles estas sumas millonarias a empleados a los que consideró responsables individuales de una maniobra contraria a su meneado código de ética interno.

El viernes de la semana pasada, el actual juez del caso, Norberto Oyarbide, le envió estos antecedentes al fiscal federal Patricio Evers, que debe definir si esta cuestión es parte del paquete general de la causa Skanska o si tiene que investigarse por separado. Mientras, un informe contable confirmó por primera vez la existencia de sobreprecios de 85 millones de pesos, Oyarbide tomará esta semana las últimas indagatorias.

Skanska ganó un concurso privado de precios para construir una planta compresora, dentro de un programa de ampliación de gasoductos lanzado por el ministerio de Planificación. La propia empresa confesó que había pagado "comisiones indebidas". Nunca precisó a quién; por ahora, los únicos funcionarios imputados son Fulvio Madaro, ex presidente del Ente Regulador del Gas, que organizó la obra, y Néstor Ulloa, ex gerente de Nación Fideicomisos, administrador del fondo fiduciario por el que pasó todo el dinero.

El planteo en contra de que al ex gerente Obregón se le devolviera la plata lo había hecho la Oficina Anticorrupción (OA). Los camaristas Eduardo Freiler y Eduardo Farah le dieron la razón a la OA en cuanto a que los bienes gananciales pueden partirse a efectos como éste sólo cuando la sociedad conyugal se disuelve, que no es el caso de Obregón. Le habían devuelto 196 mil dólares.

Comentá la nota