"La situación del dengue es grave y hay que atenderla", dijo la ministra Ocaña

La titular de Salud de la Nación visitó ayer Chaco, donde se ubica el mayor foco de esta enfermedad. En una entrevista con Clarín, Graciela Ocaña reconoció que se tiran muchas cifras que no piensa discutir y aclaró que hay 2.376 casos de infectados.
Para los técnicos se puede hablar de brote o de epidemia de manera indistinta, al menos es lo que decía hasta hace un par de días el director de Prevención de Enfermedades y Riesgos Hugo Fernández. Pero las palabras tienen una resonancia distinta en la política y en los titulares de los diarios. La ministra de Salud de la Nación Graciela Ocaña no quiere hablar de epidemia de dengue. Lo que dice es: "la situación es grave y hay que atenderla".

-¿Hay epidemia?

-Es discutible, pero no se tiene que discutir una cuestión semántica. Lo que no podemos discutir es que hay un brote en el Chaco, que no es otra cosa que más casos de los esperados. Y en el Chaco nunca hubo circulación viral, por lo menos registrada, por lo que apenas 10 casos son más de lo esperado.

Temprano Ocaña había salido a aclarar las diferencias en las cifras de casos reconocidos. Habló del "criterio de confirmación". Una cosa es contar los casos cuando el laboratorio dice que es positivo, y otra tener en cuenta el contexto, y esto es lo que comenzaron a hacer. Ayer, con datos del miércoles, se reportaron oficialmente 2.111 casos de dengue autóctono y 265 importados. Los autóctonos está en el Norte: en Chaco 1.031 casos; en Salta, 816; en Jujuy, 217; y en Catamarca. 47. Los muertos son dos.

Decía Ocaña, por teléfono, antes de subir al avión en el que regresaba a Buenos Aires: "Evidentemente hay una sensación en la población que se siente desinformada. Hoy queda claro, además de los casos confirmados por laboratorio, cuando existen hay que trabajar con el nexo: si alguien tiene dengue y luego un familiar tiene los síntomas, es probable que tenga dengue y lo contamos como un caso positivo. Los problemas se resuelven si los enfrentan.

La controversia por las cifras tampoco se detuvo ayer. Rolando Nuñez, de la organización humanitaria Centro Nelson Mandela, dijo a la agencia EFE que existirían "más de 11.000 posibles casos" en Chaco. Otros médicos siguieron hablando de falta de información. Y Sonia Tarragona, directora general de la Fundación Mundo Sano, dijo: "El brote habla a las claras de que algo no se hizo del todo bien; cuando se hace bien, esto no pasa".

"No voy a discutir cifras -dijo Ocaña-. Por ejemplo, el director del hospital de Charata dijo que de enero a hoy hubo 4.500 casos febriles, aunque la gente seguramente consultó más de una vez. Se tiran muchas cifras que no voy a discutir, pero la situación es grave y hay que atenderla".

-¿La sorprendió el brote? ¿Se disparó?

-Esperamos todos los años esta situación porque el dengue, como la fiebre amarilla y el paludismo, son enfermedades que han resurgido en la región. Estamos trabajando desde fines de diciembre y el primer caso se dio en Chaco a mediados de febrero. Lo que pasa es que tenemos mala memoria, porque en 2004 hubo una buena cantidad de casos, y en 2006 también, aunque menos.

-El 10 de marzo el ministerio acordó con el Banco Mundial el otorgamiento de 1,5 millón de dólares para combatir el dengue. ¿Lo están usando?

-Sí. En realidad, les pedimos una baja en los requisitos para que nos liberara ese monto. Estamos utilizando esos recursos.

-¿Y qué pasó con el uso de insecticidas que fueron denunciados como vencidos?

-Hicimos una investigación sumaria porque habría unas cajas conteniendo 12 frascos de insecticidas sobre más de 600, y no se tiene constancia que se haya utilizado para el rociado. Lo cierto es que no podía haber en el Ministerio ningún tipo de material vencido.

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