¿Sistema de pago dual del boleto?

Evalúan admitir el uso de monederas para facilitar la instalación de nuevas tarjetas por aproximación que aprobó el Concejo.
En las últimas horas comenzó a cobrar forma una alternativa para instrumentar de manera parcial y progresiva la controvertida ordenanza aprobada días atrás por el Concejo Deliberante, mediante la que se estableció el uso de tarjetas de aproximación como nuevo sistema de pago del boleto de colectivos.

Durante las reuniones mantenidas ayer en la Secretaría de Gobierno entre funcionarios municipales, representantes de las empresas, la UTA y algunos concejales, empezó a ser delineada una estrategia que contempla la posibilidad de poner en funcionamiento -por un plazo inicial de seis meses- un sistema dual, que incluya tarjetas por aproximación y monederas.

A su vez, se hizo mención a la posibilidad de que el intendente -quien en horas más emprenderá un viaje a Rusia- vete parcialmente la ordenanza del Concejo, eliminando el artículo que obliga a que las tarjetas por aproximación estén plenamente en funcionamiento en un plazo de 90 días.

Las reuniones realizadas ayer estuvieron orientadas a determinar de qué manera podría se implementada la norma promovida por el bloque de la UCR y que fue aprobada semanas atrás por buena parte de la oposición, pese al explícito rechazo del oficialismo y de la gestión de Gustavo Pulti.

El texto indica que las actuales tarjetas magnéticas deberían ser reemplazadas por un nuevo sistema de tarjetas por aproximación y establece que el cambio debería tener lugar en 90 días. De lo contrario, se autoriza al gobierno a licitar la instalación y comercialización del sistema de pago del boleto, quitándole esa parte del negocio a los transportistas que actualmente es manejado desde la UTE El Libertador.

Claramente la ordenanza no es compartida por el oficialismo, que trató de frenar su aprobación. Si bien Acción Marplatense no está en desacuerdo con el uso de las tarjetas por aproximación, no deseaba que la medida fuera adoptada en este momento, puesto que pretendía reservarle al intendente la posibilidad de decidir cuándo avanzaría con la modernización del sistema de pago del boleto.

A su vez la sanción de la norma generó el rechazo de los empresarios del transporte, nucleados en la Ametap, quienes advirtieron que en el caso de verse obligados a instalar hoy el nuevo sistema debería ser autorizada una suba del 21,7% en el precio del boleto, una posibilidad que el Ejecutivo rechazó de manera tajante.

Por esa razón, antes de tomar una decisión haciendo uso de su facultad de veto, el intendente Gustavo Pulti promovió una serie de reuniones entre algunos de sus funcionarios, la Ametap, la UTA y los concejales que integran la Comisión de Transporte del HCD.

Deserciones

El primer encuentro tuvo lugar la semana pasada y no dio demasiados frutos. Por esa razón, dos concejales de la UCR, Verónica Hourquebié y Eduardo Abud, hicieron pública su decisión de no participar más de las reuniones, reclamando que el Ejecutivo esclarezca cuál es su posición y, abiertamente, resuelva vetar o no la norma. De hecho, ninguno de los dos ediles asistió a los encuentros que se llevaron a cabo ayer. En cambio sí concurrió uno de sus pares, el radical Maximiliano Abad.

A las 9 de la mañana tuvo lugar un primer encuentro y en horas de la tarde se llevó a cabo una segunda charla.

Allí fue donde comenzó a tomar forma la posibilidad de admitir que las empresas instalen en los próximos meses las mismas máquinas monederas que adquirieron hace algunos años. Pero con la condición de hacerlo por un plazo -inicialmente de seis meses- y de no reclamar un aumento en la tarifa.

Cada una de las monederas que ya poseen las compañías cuentan con la posibilidad de incorporar un lector de tarjetas por aproximación. No obstante, no se trata del mismo dispositivo que es exigido por la ordenanza que votó el Concejo, por lo que los empresarios aún quedarían obligados a adquirir el sistema de tarjetas al que hace referencia la norma y que ofrece prestaciones tales como la posibilidad de realizar recargas por teléfonos celulares o internet.

Por eso, sí o sí los empresarios tendrían que invertir en la compra e instalación de ese sistema.

Con el permiso para que sean utilizadas las monederas, podría entonces quedar resuelto uno de los principales puntos de conflicto que, para el Ejecutivo y las empresas, tiene la norma que aprobó el Concejo, como es la falta de un mecanismo de financiamiento cierto.

Los empresarios argumentaron que si los usuarios tuvieran la posibilidad de pagar el boleto en efectivo, esto permitiría elevar el número de pasajeros, en especial durante el verano, poniéndolos en mejores condiciones de invertir en la adquisición del nuevo sistema.

No obstante, aún cuando ayer se haya avanzado en este sentido, lo cierto es que hay quienes consideran que para que esta estrategia pueda ser llevada a la práctica, debería haber una nueva intervención del Concejo Deliberante.

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