Un sismo en la NBA.

Muchos jugadores quedarán libres entre este año y el próximo; LeBron James generó una revolución en el mercado.
Entre julio próximo y el mismo mes de 2010, más de 200 jugadores de la NBA, entre ellos muchas megaestrellas, serán considerados agentes libres sin restricciones; es decir que podrán elegir, según su conveniencia económica y deportiva, otra franquicia donde continuar sus carreras.

Si se considera que en 2008 muchos equipos hicieron inversiones superlativas para contratar a grandes jugadores y tener mejores posibilidades de lograr un título (Shaquille O´Neal fue a Phoenix; Jason Kidd a Dallas; Pau Gasol a los Lakers y, recientemente, Allen Iverson pasó a Detroit a cambio de Chauncey Billups a Denver), se supone que el movimiento que se viene puede tener el carácter de un sismo para el territorio de la NBA.

Habrá que cambiar muchos números y nombres en las camisetas de todos los equipos y puede significar un nuevo mapa para la competencia, con poderosos que no lo eran y pobres desconocidos. Todo dependerá de las habilidades financiero-deportivas que cada franquicia maneje en los próximos meses.

Para tener real noción del valor de ese terremoto que sacudirá la NBA, hay que señalar que entre los astros que podrán optar por jugar en otras latitudes desde julio de 2009, figuran: Kobe Bryant, Carlos Boozer, Allen Iverson, Ron Artest, Jason Kidd, Shawn Marion, Lamar Odom y Rasheed Wallace, entre otros. Los nombres suenan más rutilantes para la misma época del año siguiente: LeBron James, Dwyane Wade, Chris Bosh, Amare Stoudemire, Paul Pierce, Ray Allen, Emanuel Ginóbili, Joe Johnson, Tracy McGrady, Yao Ming, Steve Nash, Dirk Nowitzki y Michael Redd.

Por eso, muchos directivos de diferentes franquicia ya comenzaron a desprenderse de ciertos jugadores, o programan hacerlo pronto, para generar un crédito abultado en sus finanzas. Debe recordarse que cada equipo tiene un tope salarial (58.680.000 dólares esta temporada) para consumir en jugadores y que de allí en más debe pagar un "impuesto de lujo" de un dólar por cada dólar de más que utilice por fuera del límite fijado.

Por ejemplo, los alicaídos Knicks de Nueva York, desaparecidos de los primeros planos desde el retiro de Pat Ewing, hace varios meses que su maniobras tiene el objetivo de capturar al más pretendido agente libre de la historia de la NBA: el alero de Cleveland LeBron James. El fenómeno atlético que superó a todos los conocidos en esta actividad. Dueño de un poder físico imponente, además de un gran talento basquetbolístico.

LeBron, que saltó de la escuela secundaria directamente a la NBA en 2003, cuando a los 18 años fue elegido en el draft, e inmediatamente arregló un contrato por 90.000.000 de dólares con Nike, es hoy el ícono de mayor proyección en la competencia. No por nada ya lo llaman "The King", pese a no haber ganado ningún título, excepto con el seleccionado norteamericano, como el preolímpico de Las Vegas y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Pekín.

Modelo publicitario, además, de Coca-Cola, State Farm y MSN, aparece entre las 17 personas más importantes de la industria del deporte mundial junto a poderosos empresarios y dueños de equipos, según la revista Businessweek. A los 23 años, sólo es superado por Tiger Woods entre los atletas más influyentes según la misma publicación.

La revista Forbes estimó que posee una fortuna de 270.000.000 de dólares. Un monto que crecerá significativamente a partir de julio de 2010, cuando arregle el fantástico nuevo contrato. El joven prodigio podrá firmar con Cleveland por 133.700.000 dólares por 6 años, con aumentos del 10,5% en cada temporada, o con cualquier otro equipo por 102.300.000 dólares por 5 años, más un incremento anual del 8 por ciento.

"Quiero jugar donde pueda ganar múltiples títulos", dice LeBron James cuando le preguntan por su futuro. También aclara: "Estoy muy a gusto en Cleveland y me encantaría quedarme. Si la temporada continúa en el mismo sentido que ahora, consideraré hacer una extensión de mi contrato este mismo verano". Si eso sucediera, los Knicks, y muchas otras franquicias que sueñan con capturarlo (se habla de Detroit y Chicago), deberán centrarse en otros hombres, que los hay y en gran cantidad.

El mediático dueño del N° 23 (el mismo que uso Michael Jordan) es el 2° goleador de la NBA (27,5 puntos de promedio por partido) y ocupa con Cleveland el 2° lugar del Este, detrás del campeón vigente Boston Celtics. "Quiero tener un abanico de opciones abiertas para elegir lo mejor. Tengo derecho a hacerlo. Pero si me garantizaran mantener este equipo con el objetivo firme de alcanzar el anillo, no dudaría en renovar".

La mayoría de los equipos de la NBA sueña con contratarlo y en los próximos meses trabajarán en sus cuentas con ese objetivo porque saben que si se les escapa "The King", sobran príncipes talentosos disponibles y con el pase libre. Nunca la NBA se enfrentó a una situación similar, que puede alterar significativamente su geografía.

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