El líder del regimen islámico acudió a una mezquita de Damasco. Fue su primera aparición pública desde el atentado contra la cúpula de seguridad el mes pasado. Pese a la desmentida oficial, persisten los rumores sobre la renuncia del vicepresidente
El líder del régimen sirio, Bashar al Assad hizo hoy una de sus escasas apariciones públicas al participar en una mezquita en Damasco en la oración de Aid al Fitr, la fiesta del final de Ramadán, en un día en el que expira el mandato de los observadores internacionales de la ONU en Siria.
Los medios estatales anunciaron que Al Assad rezó en la mezquita de Al Hamd, ubicada en el barrio Al Muhayerin, en Damasco, junto a varios altos cargos del Estado y del partido gubernamental (el único existente en el país) de Al Baaz.
En ese evento también estuvieron presentes el primer ministro sirio, Wael al Halqi y el presidente del Parlamento, Mohammed Yihad al Laham, pero no así el vicepresidente Faruk Al Ashara, alentando los rumores de que el segundo del Ejecutivo habría huído el país en protesta por la represión del régimen, que ya lleva más de 16 meses.
Las imágenes difundidas por la televisión estatal mostraron al dictador sirio en la primera fila de decenas responsables y ciudadanos sirios escuchando junto al mufti del país, Ahmed Hasun, el sermón del imán, quien tildó a Siria como "víctima" de la conspiración de los Estados Unidos, Israel y otros países occidentales y árabes.
La fiesta del final del Ramadán en Siria coincide con la culminación a medianoche de hoy de la retirada de los observadores internacionales, aunque la ONU mantendrá una pequeña oficina política en Damasco.
La violencia continúa en el país pese a los últimos esfuerzos mediadores, con la designación el pasado sábado del diplomático argelino Lajdar Brahimi como nuevo enviado especial de la ONU y la Liga Árabe para Siria.
Según el último informe de las Naciones Unidas, desde el comienzo de las protestas prodemocráticas en contra de Al Assad, perdieron la vida 18 mil personas, en su mayoría civiles, y 170 mil abandonaron el país.