Sindicalistas admiten su debilidad a la hora de exigir espacios.

Dirigentes opinaron que, entre otras cosas, es la desunión la que conspira contra la posibilidad de que accedan a cargos legislativos.
Desunión, debilidad para reclamar los espacios que les corresponden y falta de fidelidad hacia los interés de los trabajadores; fueron algunas de las causas que explican, según varios dirigentes sindicales, el déficit de la representación gremial en el Congreso y en cargos legislativos provinciales.

“No trabajamos para representar. Siempre trabajamos para los políticos de turno: les pegamos los afiches y les hacemos la campaña. Además estamos desunidos”, sintetizó el secretario general de los viales, Manuel Palavecino, para graficar las dificultades del sector gremial a la hora de acceder a cargos parlamentarios. Agregó que todavía están a tiempo de pelear por una banca “si trabajamos con la gente y superamos la falta de recursos”.

El secretario adjunto de UPCN, Luis Albornoz, responsabilizó a los gobiernos de turno, tanto provincial como nacional, de no concederle a los gremios el lugar que les corresponde dentro del esquema político. Adelantó que para este año se espera un panorama diferente respecto de la participación sindical, “según se avizoró en el diálogo mantenido con la presidenta del Partido Justicialista (Beatriz Rojkés de Alperovich)”, dijo Albornoz.

Por su parte, Carlos Arnedo (UDT) consideró necesaria la presencia de los trabajadores en el Congreso, pero resaltó el requisito de “legitimidad”.“Al no haber representado fielmente los intereses de los trabajadores, se perdió espacio”, aseveró. Coincidentemente Teresa Ramayo, (Sadop) expresó que la carestía de bancas obreras en el Congreso se debe, en algunos casos, a que los mismos dirigentes terminan representando más al Gobierno que al propio sector, y a la débil inserción de los sindicalistas en el esquema político, en otros casos. “Pertenecemos a un gran espectro dentro del país y el Congreso debería ser el reflejo de la sociedad. Para que ello ocurra las candidaturas deben surgir, no por el cupo de los partidos políticos, sino por la representatividad”, manifestó. En cambio, Ricardo Cáceres (CGT Laprida) se mostró optimista en relación a la posibilidad del gremio de ocupar una banca. “Nos sentimos parte de un plan y si nos mostramos activos quizás formemos parte del proyecto”, dijo. Afirmó que al gremialismo le falta trabajo político.

“Es el legado que nos dejó Perón, la participación de las cuatro ramas: la política, la femenina, la gremial y de la juventud. Deberíamos tener representación parlamentaria porque los trabajadores somos los que más aportamos”, destacó Daniel Acosta, secretario general de los obreros del caucho.

Por su parte el concejal Santiago Cano -sindicalista de los camioneros que logró acceder a un cargo legislativo- opinó que su situación responde al complemento del trabajo con el sindicato y la comunidad. “Si se trabaja unicamente con el sindicato, no funciona”, expresó.

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