El sindicalismo recuperó la caja de las obras sociales

El sindicalismo recuperó la caja de las obras sociales
Controlará $ 2500 millones que antes manejaba un funcionario que se había distanciado de Moyano
El sindicalismo retomó ayer el control de una poderosa caja de $ 2500 millones de las obras sociales con la designación de Ricardo Bellagio como superintendente de Servicios de Salud en reemplazo de Juan Rinaldi, que había sido nombrado por la ex ministra Graciela Ocaña.

El nombramiento equilibró la disputa entre el jefe de la CGT, Hugo Moyano, y sus rivales, conocidos como "los Gordos" (grandes gremios) y los "independientes", que hace dos semanas estuvieron a punto de fracturar la central obrera.

Según supo LA NACION de fuentes oficiales, la presidenta Cristina Kirchner "dio la orden de terminar con la pelea sindical por las obras sociales para sacar el tema de la tapa de los diarios".

Moyano reclamaba la destitución de Rinaldi, ex abogado del sindicato de camioneros, que terminó alineándose con Ocaña en la prolongada disputa con el jefe sindical por la distribución de los fondos para las obras sociales gremiales.

Todavía no se llegó a un acuerdo para reemplazar a Hugo Sola (el gerente de Prestaciones Médicas a cargo de la Administración de Prestaciones Especiales, APE), a quien "los Gordos" vinculan con el taxista Jorge Viviani (ligado a Moyano) y al que acusan por "el manejo discrecional" de $ 938 millones anuales.

Sin embargo, un acuerdo también en este sentido no estaría lejos de concretarse.

Los representantes de los sindicatos enfrentados con Moyano avalaron la designación de Bellagio. "Es neutro. Tiene independencia de criterio. No es de Moyano ni de «los Gordos». Es de Manzur [Juan, el ministro de Salud]", dijo a LA NACION el secretario general de Luz y Fuerza, Oscar Lescano.

Los elogios continuaron. "Repartir los fondos con equidad es muy auspicioso", explicó el secretario general de la Federación de Empleados de Comercio, Armando Cavalieri, durante la reunión que mantuvo ayer con el consejo directivo de su sindicato. Allí, destacó "la trayectoria de Bellagio".

El ministro de Salud, Juan Manzur, no se quedó atrás. El nuevo funcionario "cuenta con una vasta experiencia de gestión en virtud de su desempeño durante más de dos décadas en esa repartición", dijo el ministro.

El organismo depende del Ministerio de Salud y regula el funcionamiento de las obras sociales sindicales. Si bien la distribución de los fondos la hace la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y la APE, la Superintendencia tiene el poder de controlar el dinero y su negativa a no hacerlo efectivo es determinante.

Lejos de considerar al nuevo funcionario "un hombre de Moyano", los dirigentes ligados a "los Gordos" expresaron a LA NACION su beneplácito por considerar a Bellagio "un técnico de carrera" que hace 26 años que trabaja en la Superintendencia.

Bellagio fue gerente de Control Económico-Financiero durante la gestión del sindicalista José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), en el gobierno de Carlos Menem, recordó una fuente sindical. Dijo que dado el acercamiento del dirigente con Moyano, "se indujo erróneamente" que Bellagio respondía al camionero.

Bellagio también ocupó esa gerencia durante el período de Héctor Capaccioli como superintendente de Servicios de Salud y con Ginés González García como ministro de Salud, durante las presidencias de Eduardo Duhalde y de Néstor Kirchner.

La ex ministra Ocaña había separado del cargo a Bellagio en diciembre de 2007. Con Manzur, el contador vuelve como superintendente.

Un sindicalista dijo que la designación de Bellagio es un "gesto político" que posibilita "una equiparación en el reparto de los fondos" para las obras sociales y que no beneficia a los gremios ligados a Moyano.

Algunos se preguntaban qué se llevó Moyano con este acuerdo. No son pocos los que coinciden en que logró la salida de Rinaldi. La relación con el ex abogado de Camioneros se rompió cuando Rinaldi trabó un aporte de $ 100 millones para el gremio del jefe de la CGT.

Si bien todavía falta para que la felicidad entre los sindicalistas sea completa, una fuente del sector aseguró que en la decisión "se notó la influencia de Cristina y no de Néstor Kirchner". Igual que cuando Moyano decidió pedir disculpas a sus rivales internos después de que la Presidenta le exigiera al camionero un cambio de actitud.

La disputa

* Disputa de poder Los 2500 millones de pesos anuales que controla la Superintendencia de Servicios de Salud es "la caja de los sindicatos" y cualquier manejo discrecional de sus fondos genera rispideces en la CGT

* Cambios que irritan La influencia de Hugo Moyano desde 2003 provocó reemplazos en el organismo. En esas circunstancias dejó el cargo Héctor Capaccioli en noviembre de 2008 y asumió el abogado del sindicato de los camioneros, Juan Rinaldi.

* Una pelea constante Simultáneamente con la designación de Rinaldi, hombre de Moyano, asumió Graciela Ocaña como ministra de Salud de la Nación. De entrada se convirtió en una enemiga para Moyano.

* Los fondos de la APE. Con la derrota del kirchnerismo en junio último, Ocaña cumplió su promesa de renunciar al cargo. Paralelamente, y ante la debilidad del Gobierno, "los Gordos" e independientes de la CGT cuestionaron la influencia de Moyano en la designación interina de Hugo Sola a cargo de la APE, que distribuye 938 millones de pesos en prestaciones especiales. Debió intervenir Cristina Kirchner para impedir la fractura de la CGT.

* Heridas que no cierran Mientras los rivales de Moyano esperan una reunión con el ministro de Planificación Federal, Julio De Vido, como "garante" de un acuerdo con el camionero, el Gobierno designó al nuevo Superintendente de Servicios de Salud, Ricardo Bellagio.

* Un acuerdo por conveniencia. los "Gordos" de la CGT elogiaron el nombramiento del funcionario convencidos de que se logró el equilibrio esperado en el organismo. La Presidenta pidió un rápido acuerdo y Moyano se sacó de encima a Rinaldi. Los sindicalistas controlan la situación.

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