Sime¡One!.

GIMNASIA (J) 0 - SAN LORENZO 3: El Ciclón goleó en Jujuy y estiró a cinco juegos el invicto desde que llegó el Cholo. Su mano fue otra vez decisiva en el segundo tiempo.
Aún sin pasarle cera al césped, es inevitable encontrar la mano de Simeone en este repunte de un San Lorenzo que venía cacheteado en continuado. Las estadísticas cuentan que, desde que asumió un banco convulsionado, enhebró cinco partidos sin derrotas (con tres triunfos). Y, ayer, como contra Boca, el Cholo evidenció una búsqueda, con un pase de pizarrón, fue decisivo en la goleada en Jujuy. Porque la movida que marcó el ingreso de Fornaroli (que clavó un doblete, ni más ni menos), incluyó un combo de cuatro hombres claros en ofensiva, con Bordagaray, unos pasos más atrás, por izquierda, más suelto, con Papu Gómez y Bergessio, mejor y más acompañados... Y el Ciclón volvió a encontrar un resultado positivo en el vía crucis que intenta revertir la mala imagen que todavía retienen los hinchas, con el plus de haber mejorado después de un primer tiempo de vuelo rasante. Y el pasaje a la Sudamericana es prácticamente una realidad cuando en algún momento fue incógnita. ¿Quedará alguna duda de que el Cholo está detrás de la resurrección?

Fue en la primera etapa cuando se notó menos la diferencia de jerarquía. Porque Gimnasia de Jujuy se jugó el resto por la permanencia, copó el mediocampo con energía (Mateo, estandarte) y, a pesar de las imprecisiones, arrimó. Con la izquierda como banda predilecta (la que transitó Ricky Gómez), empujó hasta generar dos chances claritas: el tema es que cayeron en los pies de un errático Miranda. La primera la frenó Navarro. En la segunda, algo acosado, el paraguayo la tiró a los carteles. Además, se impuso tupido en el juego aéreo, pero sin puntería. En ese tramo del match, al Ciclón le costó retener la pelota. Bordagaray, en pose de mediapunta, no logró participar demasiado, Rivero y Gómez no conectaron (así y todo, Ladino le cometió un penalazo al Papu que Favale se deglutió), Santana se lesionó y el debutante Juárez se tomó unos minutos para acomodarse (después hizo cosas interesantes, hasta participó en la jugada del 2-0)...

Ahí apareció la muñeca de Diego Pablo DT. Fornaroli, pura movilidad, supo ser enganche en el arranque de las jugadas y punta-punta en el final. Bergessio confirmó por qué Maradona lo tiene en cuenta: arrastró a toda la defensa, abrió el partido y asistió en el tercero. Y, asentado en el resultado, el CASLA mostró uno de sus mejores rostros desde el arribo del nuevo cuerpo técnico. A cinco fechas del final, el nuevo oxígeno ubicó a San Lorenzo a diez puntos de la cima, seguramente, más de un Cuervo se deberá estar lamentando por la reacción tardía en el contexto de un certamen irregular. Pero también se debe de sacar el sombrero ante la mano del Cholo. Sime¡One!

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