“Un símbolo de la estafa”

En el basural de Lugano donde el jefe de Gobierno había iniciado su campaña electoral en 2007, el socialista Roy Cortina se presentó ayer para demostrar “el abandono de la zona sur” de la Ciudad, que “todo sigue igual”.
La convocatoria no careció de picardía. El titular del PS porteño, Roy Cortina, lanzó su campaña a legislador en el mismo basural en el que el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, había iniciado la suya en 2007, con una polémica foto en la que se lo ve subido a una tarima para no pisar el barro y de la mano de Melina, una nena de Villa Lugano. “Este lugar es un símbolo de la estafa a los porteños que es el gobierno de Macri”, lanzó Cortina, luego de mostrar que el basural sigue siendo un basural.

La foto de Macri en ese descampado, en la esquina de Piedrabuena y Bermejo, que linda con la villa 19 en Lugano, fue el puntapié de su campaña: allí anunció que se lanzaba a jefe de Gobierno. Le prepararon una tarima improvisada con cuatro tablas, cruzó el cordón de policías, se subió y habló de la mano de Melina, una nena de 8 años que llevaba una remera que decía: I love AR. El padre de la niña es Edgardo Aristizábal, el coordinador de un comedor vecinal al que –según difundieron entonces voceros de Macri– el líder de PRO le aportaba 1200 pesos por mes. Macri le prometió llevarla al cine a ver Happy Feet y regalarle una remera.

“Desde acá, mostrando lo que queremos erradicar, les decimos que se puede. Esto es lo que no queremos más”, dijo Macri, parado sobre los tablones. “Quiero que todos los vecinos sepan que no todos viven en Callao y Alvear”, aseguró. Y desató una polémica sobre la utilización de la imagen de la nena. Unos días más tarde, Macri aseguró que se arrepentía de haberla dejado quedarse en la tarima. “Si pudiese volver atrás, le diría a Melina: ‘Retirate que estoy por empezar’.” En febrero de 2008, un año más tarde, la zona seguía igual y su padre pedía no exponerla más a los medios: “Ya sufrió demasiado con todo esto”, sostuvo.

Ayer no se veían las pilas de bolsas de basura en el descampado, al que el gobierno porteño le agregó un alambrado que lo separe de las vías del ferrocarril Belgrano Sur y unos pilotes para que no entren autos. Pero, en el pasto crecido, sigue habiendo bolsas, restos de ladrillos, aerosoles, botellas y otros residuos. “Macri se sacó la foto y gracias. Sigue la misma basura”, resumió un vecino, que se acercó al acto de Cortina. “No vino más por acá. La madera esa que pisó la dejó hasta que se pudrió por la lluvia”, explicó Marcelo, de 21 años, que vive en Villa 15 (Ciudad Oculta) y estudia para profesor de educación física.

“Pusieron también un portón verde, que se llevaron porque nadie controló. Esto muestra la verdad detrás de la política del spot permanente”, agregó Cortina. “Macri lanzó su campaña en este lugar vergonzosamente de la mano de una chiquita y aquí empieza la campaña del socialismo, para mostrar el abandono del sur de la ciudad por su gestión”, afirmó Cortina, escoltado por los legisladores Verónica Gómez y Julián D’Angelo y una centena de vecinos y militantes jóvenes del PS. Su candidato a diputado nacional, Héctor Polino, no pudo acompañarlo. “Ponen sombrillas amarillas en las plazas, pero se olvidan de la salud de los porteños. El sur también se vio afectado por el recorte a las becas y los planes sociales”, advirtió el candidato a legislador del PS. Cortina sostuvo que intentará colaborar con “una centroizquierda que no gire en torno de una persona: ni Ibarra ni Telerman. Se agotó ese ciclo de la centroizquierda. Por eso ganó Macri”.

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