Silvando altito

ARGENTINOS 1 - BANFIELD 1: Banfield no ganó pero, en silencio, jugó como candidato. Con otro gol de Silva y volantes que brillan, mostró fútbol y contundencia.
¿Dónde quedó la cara de perro que metía miedo en cada partido? ¿En qué lugar de Banfield habrá quedado ese mote de técnico sacapuntos y sin brillo que tenía Julio César Falcioni? Su personalidad mutó y también en la cancha la identidad de su equipo. Quizá suene despiadado y hasta muy exitista afirmar que el Taladro, que le ganó a River en el debut y ayer superó en juego a Argentinos, tenga pasta de candidato. Pero la imagen que queda en la retina es la de un conjunto que defiende como el del viejo Falcioni y ataca como el de un JC renovado. Erviti, James Rodríguez, Fernández y Silva forman un cuarteto en el que engloban todo. Sacrificio a la uruguaya con sus dos delanteros y tiki tiki a lo Cappa en los dos zurdos que gastan sus suelas en cada ataque. Y abajo, claro, el DT le hace culto al sacarla como sea, y es válido.

Pero el empate aún deja un sabor agridulce en este renovado Banfield. Le queda el malestar del saber que cuando quiso pudo quebrar al Bicho y, al dormirse, Argentinos le empató. En el primer tiempo, los de Falcioni pasaron por arriba a los de Borghi. Desde el vamos, la diferencia entre la presencia de Silva por un lado, y la de dos bajitos como Hauche y Sosa en una cancha chica se hizo notar. Cada ataque de la visita terminaba en una asistencia, y no en un zapatazo, al pelado goleador. Erviti y Rodríguez alternaron en la posición de enganche y apenas Mercier pudo ofrecer resistencia en el mediocampo.

De haber ganado Banfield, el rótulo de candidato sólo encontraría más fundamentos en el puntaje perfecto que tendría. En el juego, los del Sur dejaron en claro que en este joven Apertura intentan, y de a ratos logran, captar lo mejor de otros equipos. Por caso el buen juego asociado de Huracán trata de ser imitado en los cerebros del equipo y las últimas líneas buscan fabricar una solidez que hoy se puede ver en Liniers. Claro que en el debe le queda la consistencia y la regularidad a lo largo de un partido.

Argentinos fue el polo opuesto. Cuando dominó fue por voluntad y por el amor propio de Hauche, y no por superiodad técnica. Ayer sorprendió la generosidad de Falcioni al querer ganar con toques y fútbol. Bienvenido sea.

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