La silla vacía

Por Andrés Oppenheimer

MIAMI.? Cuando el ex presidente Bill Clinton, el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, y altos funcionarios del continente asistan a la Conferencia de las Américas que comienza hoy en Miami, uno de los temas que seguramente se discutirán detrás de bambalinas será si hay alguien a cargo de la política de Estados Unidos para América latina.

El funcionario designado por el presidente Barack Obama para el cargo de jefe de la Oficina de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, Arturo Valenzuela, todavía no ha sido confirmado por el Senado. Por lo tanto, de las seis oficinas regionales del Departamento de Estado, la de América latina es la única que no tiene funcionario a cargo.

Otra designación diplomática clave, la del actual jefe de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado, Thomas Shannon, como embajador estadounidense en Brasil, también ha sido bloqueada.

El senador republicano Jim DeMint, conservador de Carolina del Sur, ha bloqueado tanto la confirmación de Valenzuela como la de Shannon para protestar por la manera en que el gobierno ha manejado la crisis de Honduras.

"Es un problema", me dijo Jeffrey Davidow, que ocupó el cargo de jefe de Asuntos Hemisféricos del Departamento de Estado y actualmente dirige el Instituto de las Américas. "Estamos sin nuevo subsecretario de Estado, que ha sido designado para implementar las políticas de la nueva administración, y sin embajador destinado al país más importante de la región."

Davidow, muy cercano al gobierno de Obama, me dijo: "La actitud de DeMint es absolutamente contraproducente", en medio de la crisis de Honduras. Washington necesita una voz visible que represente al gobierno en las negociaciones en curso, y un embajador en Brasil, país clave en la crisis de Honduras desde que el depuesto presidente Manuel Zelaya se refugió en la embajada brasileña en Tegucigalpa.

A fines de la semana pasada, llamé a DeMint y le pregunté por cuánto tiempo más planea demorar estos dos nombramientos. "No voy a levantar el bloqueo hasta que Estados Unidos no llegue a un acuerdo con el gobierno hondureño para reconocer las elecciones [programadas para el 29 de noviembre] y restablezca la ayuda externa que ha sido suspendida a ese país", me dijo DeMint.

"El gobierno de Obama sigue insistiendo en su equivocado discurso de que lo que ocurrió en Honduras fue un golpe militar, cuando los hechos y la documentación dejan bien claro que el gobierno hondureño actuó tal como lo establece su propia Constitución", agregó DeMint.

¿Y qué dicen sobre las acusaciones demócratas de que está irresponsablemente obstaculizando la política estadounidense en la región?

"Ellos [los demócratas] están demostrando muy poco respeto por la Constitución estadounidense, y muy poco respeto por la Constitución hondureña", dijo DeMint. "Estados Unidos se está aliando con [Raúl] Castro, [Daniel] Ortega y [Hugo] Chávez en esta situación."

Funcionarios del gobierno de Obama rechazan la especulación de que no hay nadie a cargo de la política estadounidense para la región. Shannon sigue a la cabeza del despacho, afirman.

Sin embargo, otras fuentes diplomáticas dicen que, aunque Shannon sigue al frente, ha mantenido un bajo perfil durante los últimos meses, y ha evitado apariciones que pudieran complicar aún más su confirmación.

Mi opinión: lo que está haciendo DeMint es politiquería barata. No creo que DeMint, quien nunca se destacó por su preocupación por América latina, hubiera bloqueado designaciones de funcionarios a cargo de otras regiones del mundo que la mayoría de los congresistas consideran más importantes.

Es cierto que en el pasado los demócratas han bloqueado confirmaciones de funcionarios designados por presidentes republicanos, usando el mismo tipo de pretextos. Pero si DeMint quiere cambiar la política de Obama en Honduras, debería tratar de conseguir los votos necesarios en el Congreso.

Bloquear las designaciones de Obama es privar al Departamento de Estado de los recursos humanos y del peso político necesario para enfrentar las crisis en la región. Es una actitud irresponsable y bastante necia.

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