Silencio peronista y alegría radical

Recordando. Sólo Cúneo Vergés habló de la derrota que sufrió el justicialismo en 1985, desde el Ejecutivo
"Triunfaremos el domingo" con esa frase se había despedido el gobernador Fernando Pedro Riera en el acto que hicieron en La Madrid. Siete días después las urnas le dijeron que estaba equivocado.

Aquel domingo 3 de noviembre de 1985 todas eran caras largas en la Casa de Gobierno. A la medianoche el único que se animó a decir algo fue uno de los más jóvenes políticos del Gobierno. "El acto electoral fue todo tranquilo", fue lo que alcanzó a decir el ministro de Gobierno José Alberto Cúneo Vergés (hoy legislador alperovichista). Allí también estaban el ministro de Economía Osvaldo Cirnigliaro (legislador actual) y el titular de Asuntos Sociales, Gustavo Haurigot. Ambos se mantuvieron en total silencio ante la consulta de la prensa por la derrota.

La víbora del "Chacho"

El primer día de noviembre, los radicales cerraron la campaña con la visita de César "Chacho" Jarolavsky. "A partir del 4 de noviembre van a conocer medidas revolucionarias como el plan de reforma económica en lo previsional y para la vivienda. Se harán conocer en esa fecha porque no queremos venderles una víbora a cambio de un voto", expresó el diputado. La multitud que acudió a 24 de Septiembre al 300 se desgañitó gritando: "Raúl, querido, el pueblo está contigo". "Si llueve, el pueblo no se mueve" y "Se va a acabar el peronismo en Tucumán".

A diferencia del peronismo, los radicales desbordaban euforia por haber conseguido 233.636 votos contra 214.535 del PJ. Con esas cifras el sistema D’Hont les dio dos diputados para cada uno. Por los radicales fueron electos Julio Romano Norri y Julio Bulacio.

Al término de los comicios Romano Norri dijo que el triunfo era la expresión de apoyo al presidente Raúl Alfonsín ya que durante la campaña había planteado -como hoy lo hace el oficialismo- que se plebiscitaba la gestión nacional.

Por el lado del justicialismo, Antonio Juez Pérez trató de minimizar el triunfo de la UCR. "En el achicamiento de las diferencias de votos obtenidos debe haber influido la situación financiera y el atraso en el pago de sueldos".

El otro elegido del PJ se mantuvo en absoluto silencio. Venía del gremialismo y comenzaba una larga carrera. Julio Miranda fue el segundo diputado del peronismo. El mismo político que este año abandonará la Cámara de Senadores, luego de estar dos décadas en la función pública.

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