"Los silbidos no me molestan".

"Los silbidos no me molestan".
El Pitu dice que la platea siempre fue así, pero ya habló con Pipo sobre su nueva función: "Sé que debo mejorar".
En tres meses se cumplirán cinco años del debut de Matías Enrique Abelairas en Primera. Es el tiempo en el que el zurdo de Olavarría combinó episodios de distintos calibres: apareció efímeramente con edad de adolescente, padeció altibajos futbolísticos, se reinventó como doble cinco, le dio nombre a dos filiales del Interior, fue clave en la obtención de un campeonato, se hizo cargo de todos los tiros libres, apareció en la lista de potenciales fichajes del Villarreal y... Lo último en su inventario de hechos son los silbidos que recibió recientemente en los partidos jugados en el Monumental. De eso habla el Pitu, sin eufemismos, sin vueltas y con la frontalidad que pinta su alma.

-¿Sentís que hoy te tomaron de punto a vos?

-No, no es momento de ponerme en contra de la gente. Lo importante acá es el rendimiento del equipo. Después, en lo individual sé que tengo que mejorar y que, si eso pasa, la gente me lo va a reconocer.

-¿Te molestan los silbidos, la resistencia de un sector del público?

-No, porque es obvio que la gente esté molesta si vamos perdiendo en nuestra cancha. Pero también hay que tratar de valorar otras cosas, como a la popular, que alienta siempre y es parte importante de nuestras remontadas. La platea siempre fue así y hay que entenderla, pero no hay que generalizar porque la mayoría de la gente nos apoyó un montón.

-¿Lo tomás como una exigencia lógica por el 2008 que habías tenido?

-Sí, obvio. Aparte, a lo largo de la historia creo que no hay ningún jugador al que los hinchas no hayan puteado. Así que hay que estar tranquilo. Porque no es sólo la platea de River. En todos los clubes la platea apoya al jugador cuando juega bien y lo putea cuando juega mal. Es normal. De todas maneras, soy una persona muy autocrítica. Miro para adentro y sé que tengo que mejorar.

-¿Tiene algo que ver tu actual posición con el bajón que sufriste?

-Seguramente. Ya lo hablé con Pipo y le manifesté cómo me estaba sintiendo en ese puesto. Pero es algo que traté con él y que debe quedar ahí.

-¿Te sentís más cómodo cerca de Ahumada que yendo abierto por el carril izquierdo?

-La verdad que de cuestiones tácticas no me gustaría dar ningún mensaje a través de los medios. Yo hablé con el técnico y por eso estoy tranquilo.

-Augusto reconoce que no tiene tanta capacidad para marcar, ¿a vos te pasa algo parecido?

-Por características también soy de atacar más, pero en este último tiempo también me he acostumbrado a marcar y a jugar cerca de Oscar. En ese sentido sería yo el que aporto un poco más de equilibrio y Augusto el que ataca más. Lo venimos haciendo bien.

-¿Te gusta cómo está jugando el equipo?

-Sí, la verdad es que venimos levantando el nivel de a poco. Si bien el domingo pasado se nos presentó un partido desfavorable, tuvimos fortaleza para darlo vuelta. También en Rosario y contra Arsenal. Y eso es muy importante, más allá de que se pueda discutir si tenemos un juego vistoso o no, porque al equipo ganar le va dando confianza.

-Antes perdían los partidos que se les presentaban desfavorables y hoy los pueden ganar.

-Sí, por eso hay que darle mérito al equipo. Porque ya sabemos que podemos levantar un partido.

-¿Entonces les parece lindo ganar sufriendo?

-Se disfruta, pero si me dan a elegir prefiero ganar dos o tres a cero y jugar todo el partido tranquilo. No está muy bueno ganar sufriendo. Pero mientras se gane.

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