Siguen en caída los préstamos a empresas

Si bien la semana pasada se percibió cierta mejora en el malhumor de la plaza financiera, esto no frenó la fuerte desaceleración de la expansión del crédito al sector privado, que a su vez, es acompañada por la de los depósitos.
Con datos de las primeras tres semanas de noviembre, los préstamos registran una caída de 0,8% mensual, destacándose el deterioro de las líneas de financiamiento comercial. Mientras que por el lado de las colocaciones privadas se observa una tasa de crecimiento negativa de 0,5% mensual.

Pero el preocupante panorama financiero, sobre todo para las empresas y en particular las pymes, brinda una nueva señal de alerta al sugerir que «la renovación de operaciones crediticias ya no cubre el devengamiento de los intereses correspondientes, por lo que el efecto neto sobre la caja de los deudores (familias y empresas) ya es negativo en promedio», según señalan los economistas de la Fundación Mediterránea.

La información del Banco Central disponible al 21 de noviembre refleja que el total de créditos privados en pesos está cayendo a razón de 0,8% mensual reduciendo así la tasa de crecimiento interanual a menos de 19%. Vale recordar que estos préstamos venían aumentando a una velocidad anual superior a 40% hasta mayo pasado y hoy lo están haciendo a la mitad. Pero ahora, también los préstamos al sector privado pactados en dólares, que en una primera etapa mantuvieron el crecimiento compensando así el freno de la expansión crediticia, están experimentando una merma de 1,6% mensual.

# Dato clave

El comportamiento del créditobancario al sector privado constituye un dato clave para anticipar la evolución del nivel de actividad dado que entre 80% y 85% de las transacciones realizadas en el mercado interno se financian vía préstamos.

En este contexto no extraña que sean los préstamos a empresas los más castigados por el freno de las financiaciones, y confirmen las quejas, principalmente del interior del país, sobre interrupciones en las cadenas de pagos ante la falta de crédito. La situación se agrava ante la caída de los depósitos privados en pesos (en el mes bajan $ 3.000 millones promedio) que se erigen como la principal fuente de fondeo de la banca comercial.

Según la información del BCRA los créditos comerciales en pesos, que incluyen adelantos en cuenta corriente y descuento de documentos muestran una caída mensual de 0,6% y 2,2%, respectivamente. Estas líneas crediticias bajaron el ritmo de crecimiento interanual a 12% y 6,4%, entre ambas representan casi 33% del total de préstamos en pesos al sector privado.

En cuanto a los créditos al consumo, las líneas de personales están creciendo a razón de 0,6% mensual manteniendo la tasa interanual en 30%, mientras que las vinculadas con tarjetas de crédito se contraen 5,6% mensual (19,1% interanual). Ambas fuentes de financiamiento privado en pesos concentran casi 39% del total general.

Por su parte los préstamos Prendarios e Hipotecarios son los únicos que mantienen cierto dinamismo al crecer en el mes 1,3% y 1,5%, respectivamente.

Para la Fundación Mediterránea, los niveles de las tasas activas y pasivas reflejan de forma elocuente la situación actual: los rendimientos ofrecidos a los depósitos a plazo fijo mayoristas y minoristas se sitúan 22% y 17% anual; mientras que la tasa prime, para préstamos en pesos a 30 días a empresas de primera línea, se mantiene en 34%. Resta imaginar el costo financiero que deben enfrentar las pymes que, según datos del mercado, más que duplican la tasa prime en promedio.

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