Sigue la tormenta política en la municipalidad capitalina .

En medio del más estricto silencio y con reuniones secretas por doquier, hoy comenzarán a asumir nuevos funcionarios en la municipalidad de San Miguel de Tucumán.
La tormenta política que se desató luego de las explosivas declaraciones del diputado nacional Germán Alfaro está lejos de amainar, pero el intendente Domingo Amaya está haciendo todos los movimientos posibles para atemperar el conflicto con el gobernador José Alperovich. Por lo pronto, hoy asumirá Marcos Díaz, actualmente a subsecretario de turismo municipal, como nuevo secretario de Gobierno.

En el círculo íntimo del jefe comunal creen que cayeron en una trampa cuando tres concejales se plegaron al pedido de la oposición para interpelar a Walter Berarducci, ex secretario de Gobierno municipal, quien debió dejar el cargo cuando la feroz pelea salió a la superficie. Alfredo Toscano, Subsecretario de Servicios Públicos, fue la otra víctima, pero quienes siguen de cerca la pelea, aseguran que no será la última.

A partir de ese pedido de interpelación llegó la represalia y terminaron las adscripciones del personal de los tres ediles opositores como así también de Esteban Dumit (ligado a Gerónimo Vargas Aignasse), Teresa Felipe de Heredia y Luis Marcuzzi (responde a Rolando "Tano" Alfaro, al tiempo que Noemí Correa (esposa del "Tano" Alfaro", se quedó sin su lugar en la mesa de autoridades del Concejo Deliberante.

La respuesta de Alperovich fue letal, juntó a los concejales en su casa para compartir un asado en la calurosa noche del viernes, y allí transmitió que Amaya había decidido cesar las hostilidades y depurar su gabinete los seguidores de Germán Alfaro, con la clara intención de desarmar la estructura político del diputado nacional.

Sin salida

Amaya no tenía otro camino porque de otra manera se exponía a sufrir la furia de Alperovich en donde más le duele, el financiamiento. Un mes sin recibir la asistencia prevista en el Pacto Social sería un golpe durísimo para la imagen del intendente, quien tiene una buena imagen por parte de los vecinos de San Miguel de Tucumán.

Luego de que asuma Marcos Díaz la purga seguirá, y nadie, salvo Amaya o Alperovich, conocen hasta dónde llegará. Lo cierto es que los tiempos políticos por las candidaturas en la ciudad se adelantaron, y desde el sector que responde a Amaya, calcularon mal a la hora de jugar sus fichas, lo pagaron caro y debieron.retroceder.

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