Sigue la tensión en China: más muertos y nuevas prohibiciones ante el brote de violencia étnica

El nivel de tensión era alto en Urumqi, capital regional de Xinjiang (noroeste), después de que la policía china disparase contra "sospechosos de violar la ley" causando dos muertos y un herido.
"Según las primeras informaciones, miembros de la seguridad pública que patrullaban la zona vieron a un grupo de tres infractores presuntamente uigures, armados de largos cuchillos y bastones, que estaban persiguiendo a otro uigur", indicó el comunicado difundido por la oficina de prensa del gobierno de Urumqi.

"La policía disparó y mató a dos sospechosos de violar la ley e hirió a un sospechoso (...) en total legalidad", indicó ese texto. El herido fue hospitalizado, precisó.

Los disparos se produjeron en el barrio musulmán de Urumqi cuando un grupo de al menos tres uigures se acercaron a los soldados armados de cuchillos y palos, según dos testigos uigures, que indicaron haber presenciado el incidente a unos 50 metros de distancia.

Los uigures "atacaron a los soldados con grandes cuchillos y les dispararon", dijo uno de los dos hombres.

"He escuchado lo que parecía una decena de disparos. Luego vimos correr a mucha gente", afirmó un médico uigur.

Las fuerzas del orden hicieron retroceder a unas 200 personas del gran mercado oriental y habían empezado a bloquear la zona.

Durante la mañana, mientras que algunas tiendas permanecían cerradas, otras habían decidido reparar sus vitrinas dañadas durante el estallido de violencia que se declaró el 5 de julio en la capital de Xinjiang, cuando los amotinadores uigures se enfrentaron a los hanes, etnia mayoritaria en China.

Los disturbios interétnicos dejaron 184 muertos y en los enfrentamientos resultaron heridas además 1.680 personas, de las cuales 216 en estado grave, según el último balance oficial.

Por su parte, la disidencia uigur en el exilio mencionó un balance de varios miles de muertos y afirmó que los disturbios estallaron tras la brutal represión de la policía de una manifestación pacífica de uigures.

El lunes de mañana, cuatro días después de que las autoridades anunciasen que la situación en Urumqi estaba "bajo control", cientos de policías seguían sin embargo patrullando la ciudad.

Durante el fin de semana, Zhou Yongkang, uno de los nueve miembros del buró político del Partido Comunista (alta dirección del PCC), a cargo de los asuntos de Policía y de Justicia, pidió durante el tercer día de una visita a Xianjiang erigir un "muro de acero" contra las "fuerzas hostiles", según la agencia China Nueva.

Estandartes rojos flotaban en la ciudad con eslóganes como "Viva la unidad de los grupos étnicos" o "Abajo la amenaza separatista", mientras que camiones recorrían la capital regional equipados de altavoces que difundían mensajes pidiendo a la población cooperación y mantener la estabilidad social.

La prensa china se hizo eco el lunes del dolor de las familias que buscan a sus desaparecidos y afirmó que tan solo habían recuperado 63 cuerpos.

"No puedo describir el estado de ánimo de estas familias cuando vienen a reclamar los cuerpos. ¿Cómo aceptar que aquellos a los que se quiere mueran de esta manera? Todo nuestro personal llora con ellas", indicó el responsable de una de las dos morgues al diario China Daily.

La agencia China Nueva también dedicó una larga nota a las burlas de las que es objeto en internet Rebiya Kadeer, disidente en el exilio, a la que Pekín acusa de ser la instigadora de los disturbios.

Comentá la nota