Sigue el reclamo de aborígenes del barrio Toba por donaciones que no les entregaron

SAENZ PEÑA (Agencia) --Un grupo de pobladores del barrio Toba continuaba ayer reclamando la entrega de elementos que llegaron en un camión semirremolque de la firma automotriz alemana Volkswagen al centro comunitario de este asentamiento, pero que no les fueron entregados.
Los aborígenes denunciaron que la directora de una escuela cercana se llevó varios electrodomésticos a su casa.

La polémica se desató este miércoles por la tarde, cuando alrededor de 150 pobladores aborígenes, en su mayoría mujeres y niños, ingresaron a la fuerza en el salón comunitario Cristo Rey, ubicado de calle 37 entre 6 y 8 del barrio Toba y debió intervenir la policía para que no saquearan el lugar.

La intermediación de los jefes policiales permitió destrabar una tensa situación que amenazaba con convertirse en una verdadera pueblada indígena en Sáenz Peña y convenció a siete de los líderes de la protesta para que realizaran la denuncia policial que efectivizaron ante la comisaría tercera.

En tanto, ayer las investigaciones a cargo de la Fiscalía de Investigaciones 1, de la doctora Liliana Lupi, determinó que varios elementos --como un freezer, un televisor y una computadora-- estarían en la vivienda particular de la directora de la escuela que funciona en ese centro comunitario, adonde llegaron las donaciones.

La explicación de la docente habría sido que tuvo que llevarse esos elementos a su vivienda a manera de resguardo, para evitar que se los robaran durante el receso escolar.

Ahora, la magistrada tendrá que recibir las declaraciones de la docente para saber bajo qué directivas resolvió sacar esos elementos del salón comunitario aborigen y por qué se llevaron esas mercaderías en la madrugada del jueves, en un horario poco habitual.

Entonces, cuando los aborígenes advirtieron que se estaban llevando los elementos --como electrodomésticos, prendas de vestir, bicicletas y medicamentos--, ingresaron por la fuerza en el salón e intentaron llevarse por sus propios medios las mercaderías que todavía quedaban.

Ahora, en medio de las acusaciones cruzadas, desaparecieron varias de las mercaderías y de los elementos que ni lo docentes ni los aborígenes pueden justificar adónde fueron a parar.

Lo lamentable es que estas escenas llegarán seguramente a conocimiento de las personas que realizaron estas donaciones; y en otro momento, cuando quieran tener otro gesto solidario para con la sufridas poblaciones aborígenes, lo pensarán dos veces.

El saqueo aborigen

Los incidentes se originaron este jueves, cuando cerca de un centenar y medio de aborígenes se rebeló ayer y amenazó con saquear un salón comunitario del barrio Toba, para que les entreguen las mercaderías que habían llegado como donación de una empresa automotriz multinacional. Luego denunciaron a los directivos de una escuela que funciona en el lugar por haberse llevado estos elementos.

El salón se encuentra en medio de un asentamiento donde viven aproximadamente unas 120 familias aborígenes, hacia el límite nordeste de la ciudad. Allí funciona una escuela primaria para adultos, donde concurren aproximadamente 400 personas, desde donde se habría gestionado esta ayuda ante la empresa automotriz Volkswagen

El pedido tuvo respuesta este martes con la llegada de un camión semirremolque con muebles, heladeras, freezer, 40 bicicletas, ropas para chicos y para adultos, cochecitos para bebés, andadores, zapatillas; todo nuevo.

Para descargar este camión, aproximadamente unos 25 a 30 aborígenes trabajaron desde las 9 de la mañana de ese día hasta la madrugada de este miércoles para descargar los elementos donados en el salón comunitario. Pero, según denunciaron los aborígenes, a las cinco de la mañana la directora y otro directivo del establecimiento anduvieron con un camión con acoplado y llevaron todos estos elementos.

Esta situación generó la ira de parte de los aborígenes que pretendían que los elementos les fueran entregados inmediatamente. Y ayer se congregaron en varias decenas alrededor del salón del centro comunitario, donde rompieron las aberturas e ingresaron para llevarse los elementos que hallaron en el interior.

Entonces tuvo que intervenir la policía con decenas de efectivos para evitar el saqueo completo del lugar. Finalmente, las cosas se pacificaron en la noche del jueves, sin que resultaran personas detenidas; pero la protesta aborigen continuaba ayer.

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