Sigue la puja por los millones en el municipio

La puja entre el oficialismo y la oposición en el municipio de Resistencia volvió a escribir un nuevo capitulo. Como ya ocurrió en otras oportunidades, esta vez la pelea también tiene como telón de fondo el manejo de los recursos de la comuna.
El bloque de concejales justicialistas insiste en mantener su rol de contralor de los fondos municipales, mientras que el oficialismo los acusa de querer desestabilizar la gestión de la intendenta Aída Ayala.

Las acusaciones cruzadas entre uno y otro sector volvieron esta semana, luego de que los bloques justicialista y del ARI decidieran acompañar un proyecto presentado por el Ejecutivo para otorgar un aumento de $ 250 para el personal municipal. El problema fue que el proyecto original enviado por la intendenta Ayala proponía que la mejora de $ 250 fuera para el personal de planta, y que para los jornalizados el aumento sea de $ 150. La oposición, en cambio, consideró que el incremento debía ser igual para todos, y entonces introdujo una modificación para que los $ 250 llegaran al total del personal, que fue lo que finalmente se aprobó en la última sesión del Concejo.

Por otra parte, la demora en la aprobación del pedido de financiamiento que presentó la intendenta para obtener fondos que serían destinados a la realización de obras, a la compra de vehículos y para hacer frente otros gastos de la comuna, también generó enojos en el Ejecutivo.

El secretario de Gobierno del municipio, Sergio Vallejos, fue el primero en reaccionar. Dijo que la decisión de los concejales de la oposición “de no autorizar los recursos necesarios para afrontar la marcha del presupuesto actual, condiciona la gestión, cercena el trabajo hacia la comunidad y busca socavar la relación con el empleado municipal.”

“Actitud desestabilizadora”

“En una actitud casi desestabilizadora, estos concejales aprobaron un incremento en el gasto de la Municipalidad por un lado, no aprobando por el otro la gestión para conseguir los recursos necesarios para afrontar ese gasto”, se quejó. “La intendenta dispuso un aumento al personal municipal, que fue aprobado en la última sesión pero no nos autorizaron a ejecutar las partidas necesarias lo que se trasluce en un recorte presupuestario”, agregó Vallejos.

Por su parte, la concejala Ebe Arechavala (Alianza) coincidió con Vallejos y dijo que tanto ella como sus pares de bloque “no vamos a negociar la obra pública y la adquisición de maquinarias para seguir creciendo, como la avenida Belgrano y la pavimentación barrial que se realiza todos los días con mano de obra municipal, el ripio y la limpieza.”

Arechavala recordó que en la última sesión del Concejo se aprobó el aumento al personal, pero por otro lado se desglosó un proyecto del Ejecutivo apoyado por el bloque de la Alianza, “donde se establecen los recursos para abonar este incremento y las obras que Resistencia necesita para crecer”.

La intendenta Ayala, fue más allá, y dijo que los concejales del PJ y del ARI se aprovechan de la mayoría con la que cuentan para “desestabilizar” su gestión. “Recortaron a propósito la partida de recursos para que yo no tenga para pagar, pero esto perjudica al empleado y a mí no me asusta”, se quejó.

Ayer trascendió que el bloque justicialista de concejales se preparaba para responder a las acusaciones, y que otro tanto haría el concejal del ARI, Rafael Kadlec.

En las filas del bloque justicialista se esgrime que la única modificación que se hizo al proyecto enviado al Concejo por el Ejecutivo fue incluir en un plano de igualdad a los empleados jornalizados, y aseguran que eso representa un 0,04 por ciento del presupuesto, por lo que sería mínima la incidencia que tiene en el presupuesto del municipio.

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