Sigue la protesta y las calles se convierten en hospitales

En el marco del plan de lucha que llevan adelante los autoconvocados de la sanidad, los profesionales de los hospitales Padilla, Avellaneda, de Niños, Maternidad y Centro de Salud improvisarán consultorios de atención en la vía pública, al frente de los edificios. Malestar por los dichos de Yedlin.
Mientras el Gobierno sigue firme en su estrategia (hasta ahora infructuosa) de apostar al desgaste de la protesta, aferrándose al discurso sobre la falta de dinero para hacer frente a las exigencias de los autoconvocados de la sanidad, el conflicto entre las partes ingresa hoy en la semana número 14, sin solución a la vista.

Con el ánimo renovado por la multitudinaria "marcha de antorchas" del último viernes, que contó con la adhesión de distintos sectores de la sociedad, los profesionales retomarán este lunes las medidas de fuerza en reclamo de sueldos dignos y estabilidad laboral.

En el marco del paro por tiempo indeterminado, que mantiene paralizada la atención en los consultorios de especialidades y derivó en la suspensión de numerosas cirugías programadas en los hospitales públicos, los sanitaristas realizarán hoy distintas actividades de protesta.

Consultorios callejeros

Los médicos de los cinco hospitales centrales de San Miguel de Tucumán: Centro de Salud, de Niños, Maternidad, Padilla y Avellaneda, montarán improvisados consultorios en la calle, donde instalarán escritorios, biombos, camillas e instrumental para atender a sus pacientes. Esta novedosa modalidad de reclamo, que fue inaugurada la semana pasada por el personal de los tres primeros nosocomios mencionados, tiene por objeto fortalecer la presencia de la lucha médica en la vía pública, sin descuidar la atención de los enfermos.

Vale aclarar que, en el caso particular del hospital Padilla, la atención callejera solamente se limitará a tomar la presión arterial y diagnosticar la presencia o no de fiebre entre los pacientes, al tiempo que se instalarán mesas informativas, sobre calle Alberdi.

Por su parte, trabajadores de los hospitales y CAPS del Interior provincial tienen previsto recorrer los barrios más pobres de distintas localidades para atender a los vecinos en sus domicilios.

Además, en todos los centros sanitarios del sector público se concretarán asambleas, para comenzar a delinear la vigésima "marcha blanca", que se concretará el próximo miércoles, a partir de las 9.00 (las anteriores movilizaciones fueron al mediodía), oportunidad en que la huelga será sin asistencia a los puestos de trabajo.

Ese mismo día se realizará un paro nacional de la sanidad, convocado por la Federación Sindical de Profesionales de la Salud de la República Argentina (FESPROSA), en reclamo de mejoras para el sector y que tendrá como eje central el apoyo a la lucha de los médicos tucumanos.

Negociaciones estancadas

Mientras tanto, el arzobispo Luis Villalba retomará su intento por destrabar el conflicto esta semana, convocando a las partes a una nueva reunión (la cuarta desde que inició su mediación) el próximo jueves, por la tarde.

La última oferta realizada por el Poder Ejecutivo consiste en una suba del 10 por ciento (25 pesos) en la base de cálculo utilizada para establecer el básico de la sanidad; además del pago de 200 pesos extras por Responsabilidad Médica y el pase a planta permanente de 1.500 contratados. El Gobierno también se comprometió a gestionar el pago del 82 por ciento móvil para los jubilados de la salud y propuso poner en marcha un sistema de incentivo a través de un método de recupero de fondos.

Los autoconvocados rechazaron públicamente el ofrecimiento salarial, al que calificaron como "un insulto". Y, en cambio, insistieron con el reclamo de un aumento de 100 pesos en la base de cálculo, en lo inmediato y como condición para levantar las protestas, para negociar otra suba de 150 pesos, de manera escalonada y progresiva, hasta elevar ese ítem a 500 pesos, lo que implicaría una recomposición del 100 por ciento en el básico.

Enojo con un ministro

La lectura realizada por el ministro Pablo Yedlin sobre la multitudinaria movilización del viernes por la noche, asegurando, en declaraciones a EL SIGLO, que la sociedad no sólo participó para expresar su apoyo al reclamo de los médicos, "sino también para reclamar que se solucione el conflicto de la salud y vuelva la atención en los hospitales", generó malestar entre los autoconvocados.

El delegado del hospital Avellaneda, Braulio Fanlo, opinó que "con sus dichos, el Ministro pretende tapar el sol con la mano. Esta impresionante movilización, en realidad, significó un golpe muy fuerte al Gobierno, a su autoritarismo y a su soberbia, más allá del reclamo salarial de los médicos. Fue la expresión de indignación de un importante sector de la sociedad tucumana con el Gobernador y sus ministros", disparó.

El profesional admitió que "desde el Poder Ejecutivo están jugando al desgaste de la lucha de la sanidad, pero la realidad demuestra que todos los pronósticos que tenían sobre cuándo se produciría un quiebre entre los autoconvocados les salieron mal. Hoy estamos más firmes que nunca y así lo demostró la marcha del viernes", afirmó.

Según Fanlo, "la lectura que hizo Yedlin es un nuevo fracaso de la política del Gobierno sobre como encausar el conflicto, que lo único que hizo hasta el momento es tratar de arrodillar a los médicos y trabajadores de la sanidad con presiones, agresiones y soberbia".

A su turno, la pediatra Estela Di Cola, referente de los autoconvocados, apeló a una ironía para responder a las expresiones del funcionario alperovista. "Si la gente va a apoyar una manifestación con el objetivo de resolver un problema, queda claro que busca ese objetivo a partir de una respuesta a los reclamos de los médicos, y no para defender al Gobierno. Es una curiosa forma de pensar y hay que hacer un esfuerzo y obrar con mucha sensibilidad para tratar de razonar como el Ministro", disparó.

Niegan desatención en CAPS

Por otro lado, la delegada del hospital de Niños desestimó la denuncia formulada por Yedlin a este diario, afirmando que, como consecuencia de la protesta de la sanidad, en algunos CAPS del centro "se están negando a vacunar a los chicos y a realizar controles de embarazos".

"Los CAPS están atendiendo, puede haber alguna merma en la atención, pero se están realizando normalmente los controles a embarazadas y también se está vacunando a los chicos", dijo Di Cola y agregó: "Incluso, en última asamblea de delegados se resolvió no dejar de realizar estas prestaciones, salvo en el caso que implique salir a realizar esa tarea fuera de los edificios sanitarios".

No obstante, reconoció que "es posible que no se estén enviando los registros sobre vacunaciones y atención de embarazadas al SIPROSA como consecuencia del paro informático que se viene realizando desde la semana pasada".

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