Sigue la polémica por la pensión de una concejal

El oficialismo convocó a una sesión especial para suspender a la edil por haber “incurrido en faltas graves”. La oposición no dará quórum e insiste en que no existen irregularidades.
La presidenta del Concejo Deliberante de Hurlingham, Hilda López, convocó para este viernes 24 a una sesión especial en la que el oficialismo justicialista busca suspender a la concejal opositora Patricia Miño, quién desde hace dos años percibe una pensión por discapacidad (enfermedad coronaria); una asignación que consideran incompatible con la dieta que recibe como edil.

En desacuerdo con la postura del oficialismo, los bloques opositores decidieron no concurrir al recinto y lograr de esa manera no dar el quórum necesario para llevar adelante la sesión. Se trata de siete concejales: Jorge Tasara y Eduardo Maurin de la Coalición Cívica: Marcelo Suárez Nelson y Adriana Bruno de Integración Vecinal; María Ester Barrionuvo y José Palacios del FpV disidente; y la propia Patricia Miño de Hacer por Buenos Aires.

El tema se conoció en julio último, cuando la presidenta del Concejo Deliberante de Hurlingham hizo público durante una sesión que una concejal opositora cobraba una pensión por discapacidad e inició una investigación para determinar si el subsidio es compatible con la dieta que percibe como edil.

La titular del HCD y dirigente fiel al intendente justicialista Luis Acuña, leyó en esa oportunidad durante una sesión una carta documento que detallaba que la concejal Patricia Miño cobraba una pensión por discapacidad del ANSES y, a instancias del oficialismo, dispuso crear una comisión para determinar si es o no legal que perciba el subsidio al mismo tiempo que la dieta como edil. La pensión de la polémica asciende a 483 pesos.

La comisión investigadora se conformó y está integrada por cinco concejales del PJ y cuatro de la oposición. A comienzos de octubre se presentaron dos dictámenes: el de mayoría oficialista pidió la suspensión de la concejal y la correspondiente denuncia penal por haber “incurrido en faltas graves”. La de minoría solicitó desestimar la denuncia, al manifestar que “no surge de la legislación vigente que exista incompatibilidad alguna”.

En tanto, desde el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación -que otorgó la pensión- ratificaron que la misma “reúne los requisitos reglamentarios” aunque dispuso “suspender provisoriamente los pagos” hasta que se soluciones el conflicto.

En Hurlingham, ningún conocedor de la entretela política local descarta que se podría tratar de una “jugada” para saldar cuentas. Miño, que confirma cobrar un subsidio por invalidez física y coronaria, es una concejal K -al igual que el oficialismo local- que hace varios meses, cuando se trató la rendición de cuentas municipal, decidió sumarse a un interbloque conformado por todos los concejales opositores. Una movida que no habría caído muy bien al bloque FPV-PJ, ya que perdió así los dos tercios necesarios para controlar el recinto.

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