Sigue la polémica por la elección del Rector de la Universidad de Mar del Plata

La Asamblea de la Universidad Nacional de Mar del Plata designó como rector para los próximos cuatro años a Francisco Morea, quien venía ocupando ese cargo de manera interina, y a Raúl Conde para el cargo de vicerrector.
La asamblea universitaria, integrada por 103 docentes, alumnos y egresados, designó las nuevas autoridades con 69 votos para Morea, con 11 abstenciones, y 76 para Conde, con 5 abstenciones.

Luego de que a mediados de agosto el anterior rector Daniel Medina concluyera su mandato, la elección de su sucesor tuvo dos intentos fallidos, e incluso en la asamblea universitaria realizada el jueves hubo incidentes, que, con todo, no impidieron la elección.

Así, no faltaron momentos de tensión, golpes, agresiones verbales y cuestionamientos a viva voz por el modo en que se designaron las autoridades.

Las diferencias surgidos luego de que agrupaciones Estudiantiles reclamaron otro sistema de elección de autoridades distinto al de la designación de asambleistas.

“ESPERAMOS QUE ESTOS HECHOS NO VUELVAN A OCURRIR NUNCA MÁS”

A través de una gacetilla de prensa, la Agrupación CAUCES de las Facultades de Ciencias Económicas y Sociales; Ingeniería y Ciencias Exactas y Naturales aseveró que “este último jueves se eligió al nuevo Rector y Vice Rector de la Universidad Nacional en una Asamblea que, con mucha tensión, fue la culminación de un largo proceso de deterioro de la institución y nuestro sistema de cogobierno democrático. Ante esta realidad, queremos expresar nuestra lectura de lo acontecido a toda la comunidad marplatense”.

Además, se explicó que “en primera instancia queremos remarcar lo importante de haber logrado, luego de un año de intensa discusión, en particular a lo interno del claustro estudiantil, concretar la elección de Rector con una amplia mayoría para poder reencauzar nuestra Universidad. Reencauzarla para poner en marcha un proyecto de cambio que apunte a la profundización de las ideas reformistas y políticas progresistas con la tarea de desmantelar finalmente la idea de Universidad gestada durante los años noventa tan defendidas por sus personeros donde el vaciamiento, el desprestigio y el autismo encontró en otras fuerzas estudiantiles el respaldo necesario para su materialización”.

Desde la agrupación estudiantil se puntualizó que “aspiramos a avanzar durante este nuevo período en la concreción de reivindicaciones tan caras a nuestro claustro como el comedor universitario; mayores políticas de bienestar y la reforma de nuestro estatuto, y sentirnos parte de toda una comunidad que luche por más presupuesto y una nueva ley de educación superior”.

Y remarcaron que “estamos convencidos de que durante el año pasado hemos avanzado en discutir las necesidades de los estudiantes que debe resolver esta próxima gestión. Y es por eso que sabemos positivamente que si bien esta fecha no fue la óptima, nos encontraba con un proyecto claro de Universidad, como siempre perfectible. Lamentamos profundamente el contexto en el que se tuvo que desarrollar la Asamblea, máximo órgano del Cogobierno Universitario formado por representantes docentes, graduados y estudiantes de todas las Facultades electos en forma universal y democrática”.

A reglón seguido, explicaron que “momentos de mucha tensión se vivieron entre los docentes, graduados y estudiantes que queríamos que la Asamblea pueda sesionar normalmente y las agrupaciones que conducen dos Centros de Estudiantes que intentaban por todos los medios que la sesión no se pudiera llevar a cabo repitiendo una vez más la lógica de cuanto peor, mejor. No compartimos y repudiamos la concepción de que la forma de manifestar la disidencia sea impedir que el otro se pueda expresar en el órgano para el fue elegido por sus compañeros”.

“De todos modos, esta tensión esta inscripta en lo conflictivas que han sido las elecciones de Rector a lo largo de nuestro país. Y en ese sentido, nos sentimos orgullosos de no haber caído en los tristes ejemplos de la Universidad de Buenos Aires que sesionó a puertas cerradas en el Congreso Nacional con la custodia de la Policía Federal; o la Universidad de la Plata que sesionó en un predio en el medio del campo, sin la presencia de quienes se querían manifestar. Nunca como Organización hubiéramos avalado estas prácticas nefastas. Fuimos como parte de la comunidad universitaria a expresarnos a favor de la democracia y el respeto a la diferencia. Sin policía, sin fuerzas de choque, sin matones. Esperamos que estos hechos no vuelvan a ocurrir nunca más, pudiendo volver a vivir un clima de libertad, y encaminando a la Universidad a lo que solo debe ser: una Institución de Conocimiento que sirva como motor de desarrollo de toda nuestra Sociedad”, finaliza el comunicado de prensa.

“BOCHORNOSA ELECCIÓN DE RECTOR”

También, mediante un comunicado de prensa, desde la Agrupación estudiantil “Confluencia” de la Facultad de Humanidades indicaron que el “19 de febrero de 2009, se perpetró uno de los atropellos más grandes de los que tenga memoria la UNMdP. Nos fue impuesto un Rector de la manera más ilegítima: fuera del período de clases, con un solo candidato que no dio a conocer públicamente sus propuestas, con un operativo de blindaje del Complejo Universitario, con un grupo de choque haciendo un cordón de seguridad, golpeando a estudiantes que intentaban repudiar este hecho, censurando a un Asambleísta a los golpes y sacándole el micrófono, votando de forma antiestatutaria, en un papelito y escondiéndose en el decanato de económicas donde dibujaron un acta… en fin, indiscutiblemente un bochornoso ‘acto democrático’”.

Y remarcaron que “el llamado a elección se hizo fuera del período de clases para asegurarse que la gran mayoría de los estudiantes, docentes, graduados y trabajadores no participaran de uno de los momentos más importantes de la Universidad, a pesar de los pedidos públicos hechos por los diversos sectores (estudiantil, docente, trabajador, graduado) en distintas oportunidades, e incluso en el Consejo Superior el 18 de diciembre del 2008. Uno de los candidatos (Juan Garamendy) se bajó de su candidatura 2 días antes del inicio de la Asamblea, dejando en claro lo que desde las asambleas estudiantiles de humanidades veníamos sosteniendo: que cualquier candidato de la corporación era más de lo mismo”.

A su vez, subrayaron que “con mucha rosca de por medio, a cambio de un par de cargos y sumando parte de sus votos al ‘espacio pluralista’ de Morea que no es más que una alianza de Partidos Políticos (PS+PJ+UCR), ambos sectores (el de Garamendy y el de Morea) terminan demostrando sus intenciones de perpetuar un gobierno y un modelo de Universidad que nada tiene de democrática. Hace una semana, la corporación Docente de la UNMdP, no sólo tenía arreglado cómo se resolvería la sesión del máximo órgano de co-gobierno universitario, la Asamblea Universitaria, sino que además se encargaron de colocar rejas en las entradas del Aula Magna Coca Maggi. Pues, como queda claro, estaban totalmente decididos a llevar a cabo este acto ‘cueste lo que cueste’. Como si esto fuera poco, desde el día de ayer a las 6 de la tarde cercaron el Complejo Universitario, cerrando todas las puertas, sin dejar entrar a nadie y montando una guardia de no-docentes con palos, completando así su operativo de blindaje”.

Y agregaron que “llegado el día de sesión de la Asamblea, los estudiantes que nos hicimos presentes con el objetivo de repudiar las prácticas antidemocráticas y autoritarias, nos encontramos con un escenario vergonzoso. No nos permitieron presenciar una sesión que es pública, a través del uso de la violencia física, forcejeos que entre otras cosas provocaron la rotura de un vidrio; y pusieron en riesgo la integridad de los presentes”.

Asimismo, puntualizaron que “párrafo aparte merece la cobarde, cuasi para-policial actuación de la agrupación Cauces (brazo estudiantil del PS), que ofició de grupo de choque armando un cordón (al mejor estilo de la policía bonaerense) para impedir que sus pares estudiantes nos podamos expresar, e intentando garantizar que se escuchara sólo una voz, la de ellos. Este cordón realizado por Cauces, además de intentar garantizar el acto que nada tenía de democrático, generó hechos de violencia (de forma unilateral y siempre encabezado por ellos) y como consecuencia hubo estudiantes golpeados. Esta agrupación que dice representar los intereses de los estudiantes, hace un año, desde el primer (y no menos ilegítimo) llamado a Asamblea Universitaria para elección de Rector, decía estar a favor de las reivindicaciones estudiantiles –como la participación en una instancia máxima de esta índole- termina ahora por mostrar al fin su verdadera cara: sustenta un proyecto político que niega la participación de los estudiantes, cierra las puertas de la Universidad a la comunidad universitaria y traiciona así a los estudiantes. Su proyecto, es el proyecto de los que quieren una Universidad elitista, vinculada a los intereses privados”.

Y recalcaron que “cuando los estudiantes finalmente logramos entrar a presenciar la sesión, comenzó lo más lamentable. Nos expresamos de forma pacífica con cantos, declarando nuestro repudio a través de documentos presentados por agrupaciones y Centros de Estudiantes. En el momento en que el asambleísta universitario de la Facultad de Humanidades, Pablo Montoya, toma la palabra para expresar su posición, tres docentes lo golpearon para quitarle el micrófono, callar su voz y la de todos los oradores que restaban. Es decir, no sólo esta Asamblea se realizó a espaldas de la comunidad universitaria sino que, peor aún, fue censurada la palabra de un representante de los estudiantes en el espacio en el que tiene que ejercer su función como tal. Y mientras tanto, los mismos ejecutores de esta atrocidad alientan a toda voz la defensa de la institucionalidad y democracia dentro de este ámbito”.

“Los métodos dictatoriales aplicados son sólo una parte de las aberrantes prácticas utilizadas para imponernos a este rector. Ni siquiera el mismo Morea debe saber cómo se llevó a cabo la votación, como puede deducirse de las primeras declaraciones de Morea cuando se autoproclama Rector aún sin saber cuántos votos había recibido. Manos levantadas en medio de corridas, docentes gritando la candidatura al aire, papelitos dando vueltas y una huida final hacia la Facultad de Ciencias Económicas (bastión del Rector interino hasta el momento y su fuerza de choque, Cauces) adonde siguieron llegando los últimos papelitos y donde armaron el acta”, manifestaron.

Y dispararon: “El resultado final es patético. Un rector impuesto con poco más de 60 votos (de un total de 108), con la gran mayoría del claustro estudiantil pidiendo que la Asamblea Universitaria se realizara en período lectivo. Además la "elección" se realizó prácticamente sin representación estudiantil, sólo Cauces (PS) y la Franja Morada (UCR) avalaron este acto. De esta manera, en este ilegítimo marco Morea empieza su gestión. ¿Así piensa gobernar nuestra Universidad durante los siguientes cuatro años? ¿Este es su proyecto político? Esto deja a las claras lo profundamente antidemocrático del actual régimen Universitario y la falta de un proyecto popular para la Universidad. ¿Qué legitimidad tiene un Rector electo por poco más de 60 personas, en su mayoría docentes, cuando en la Universidad hay más de 25.000 miembros de los cuales el 90% son estudiantes? ¿Por qué los trabajadores universitarios no tienen voz ni voto? ¿Por qué el Rector sólo puede ser un profesor titular, es decir, una ínfima minoría de la comunidad universitaria? ¿Por qué no se discutió el proyecto de Morea? ¿Por qué jamás escucharon a los estudiantes? ¿Qué democracia defienden quienes a espaldas de todo el mundo golpean e imponen autoritariamente un régimen que sigue hundiendo nuestra Universidad en la decadencia, la mediocridad y el elitismo? ¿Qué democracia defienden quienes consideran que vale todo para llegar al poder?”

“Lo que se pone de relieve es el desafío para el movimiento estudiantil de construir un nuevo proyecto para la Universidad en conjunto con docentes, graduados trabajadores y todos los sectores de nuestra sociedad. Proyecto que está empezando a tomar forma sobre la base de algunas certezas: La Universidad Pública debe ser PÚBLICA Y GRATUITA sin ningún tipo de restricciones, la autonomía no se negocia, el Gobierno Nacional debe proveer un presupuesto acorde a las necesidades y las autoridades deben pelear por ello y no resignarse, necesitamos una nueva forma de gobierno verdaderamente democrática, la Universidad debe tener una política de bienestar que permita el acceso y permanencia de los estudiantes y una política de extensión y de investigación que se vincule con los sectores más golpeados de la sociedad, una Universidad que aporte al necesario cambio social. Para ir en ese sentido, entendemos que es necesario discutir entre todos y todas, de cara al proceso de la reforma del Estatuto, qué universidad queremos y cómo vamos a construirla. Es indispensable seguir peleando por mayor presupuesto y democratización de los órganos de co-gobierno si queremos avanzar en ese camino. Entendemos que esta elección se llevó a cabo de forma profundamente irregular. Por eso convocamos a todos los estudiantes, graduados, docentes, trabajadores universitarios y a la comunidad en general a movilizarnos y aunar esfuerzos para exigirle al Consejo Superior que declare nula la elección-imposición de un Rector que sólo representa los intereses económicos y políticos de una ínfima minoría”, finaliza el texto.

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