Sigue el malestar oficial con Boudou

Se le adjudica el fracaso en el cambio en el BCRA
Son días de malestar creciente y de pases de factura en el Gobierno. La crisis institucional que desató el intento de destitución de Martín Redrado como presidente del Banco Central (BCRA), hasta ahora frustrado, hizo crecer el malestar del entorno presidencial hacia el ministro de Economía, Amado Boudou.

Según confiaron a La Nacion fuentes oficiales, las recriminaciones de la presidenta Cristina Kirchner al ministro fueron alimentadas por el enojo que hace tiempo tiene el ex presidente Néstor Kirchner con el protegido de la primera mandataria.

¿En qué se funda la inquina con el joven ministro? "Esta crisis institucional es, sin duda, peor que la crisis de la resolución 125", se resignó un funcionario oficial ante La Nacion, parafraseando el título de una nota publicada ayer por Carlos Pagni en este diario. En la crisis rural, dijo, hubo un enfrentamiento con un sector. Ahora, hay tres poderes del Estado en conflicto.

La pareja presidencial le recrimina a Boudou el diseño de la operatoria política de la remoción de Redrado y su sustitución por Mario Blejer. El ministro no contó con la resistencia de Redrado desde un principio y dio por segura la aceptación de Blejer, que luego desgastó a la Casa Rosada cuando puso en duda su voluntad de asumir en estas condiciones.

El ministro intentó neutralizar con la figura de Blejer la mala señal que significaba para los mercados descabezar el BCRA con un pedido público de renuncia. Quien quedó muy contrariado con Boudou fue el ministro de más peso en el Gobierno: el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández. Se quejó amargamente de los anuncios que debió hacer por consejo del Boudou, que luego derivaron en una sucesión interminable de traspiés. "Boudou ha dado demasiadas señales de acuerdo con los mercados, en un gobierno que tiene una ideología económica menos amigable con ellos", dijo un funcionario del Gobierno.

La pulseada entre Boudou y Redrado fue bautizada en Balcarce 50 como "la pela de los dos rubios". Y el secretario legal y Técnico, Carlos Zannini, comenzó a apodar a Boudou como "Lustú", en referencia a Martín Lousteau, el ex ministro de Economía que introdujo a la Presidenta en la crisis de la resolución 125.

Otra medida no le perdonan a Boudou: quiso presionar a Redrado a que liberara las reservas del BCRA hacia una cuenta del Tesoro, como disponía el decreto 2010. ¿Cómo presionó? Apuró la emisión de letras del Tesoro para que el Central traspasara los fondos a una cuenta del Banco Nacion. Además, redactó el decreto 2010 de manera abierta y debía ocuparse de la letra fina, sostienen. "Todo esto hizo que Redrado entrara en rebeldía y el conflicto no tuvo marcha atrás", dicen en Balcarce 50.

Boudou no fue invitado a la reunión de anteanoche en Olivos donde se decidieron los futuros pasos. Sí participará del encuentro que la Presidenta tendrá mañana con Blejer. Además, su continuidad debería estar garantizada porque está próxima la reapertura del canje de deuda de 2005. Sin embargo, muchos funcionarios en la Casa Rosada se preguntan si Boudou tendrá futuro en el gabinete, o si correrá la misma suerte que Lousteau.

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