Sigue sin llover, y ya es desesperante la sequía que se vive en Bahía Blanca y la zona

Desde el año 1935 no se conoce un registro menor al comprobado en los primeros 10 meses de este año: tan sólo 268,9 milímetros de agua cayeron entre enero y octubre de 2009 en Bahía Blanca. Sin embargo, un informe reciente pronostica precipitaciones importantes para la región antes de fin de año, cuestión que podría mejorar la situación del sector agropecuario y con ello la economía bahiense.
La sequía que sufre esta región desde comienzos de año se evidencia aún más al sur de Bahía Blanca, donde algunos caminos rurales han sido ganados por la erosión y se han convertido en médanos típicos de un paisaje de mar.

El último antecedente más bajo bahiense fue anotado en 1962, cuando la sequía que castigó la zona ese año llegó solamente a 273 milímetros de lluvia. La primavera, que entrega anualmente mayor precipitación en estas latitudes, este año estuvo ausente.

El distrito de Bahía Blanca en octubre sólo recibió 4,2 milímetros, complicando aún más la difícil situación del Dique Paso de Piedras, ubicado a unos 60 kilómetros de la localidad cabecera, y desde donde la ciudad recibe el agua para su consumo.

Este espejo de agua tiene en este momento la cota más baja de la historia y preocupa a las autoridades bahienses el suministro del vital elemento a los hogares; pero si bien se recomendó cuidar el consumo, aún no se piensa en restringirlo.

Por otra parte, es importante señalar que este será el 5º año consecutivo de sequía en la zona, situación inusual del clima que ha hecho fracasar cosechas y deteriorado notablemente las economías regionales.

En otro orden de cosas, el alivio podría llegar a partir de este mes. Un estudio realizado por el Sistema de Información Meteorológica de la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, ha pronosticado que de la sequía se pasaría a un clima de intensas lluvias (superiores a las normales), y duraría aproximadamente un trimestre –noviembre-enero– con lluvias que mejorarían notablemente la situación del agro.

Esta posibilidad ya fue anunciada durante los meses de junio y julio por el reconocido climatólogo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Eduardo Sierra, quien advirtió precipitaciones abundantes y aconsejó tomar previsiones de alerta meteorológico.

"Hay un 80% de posibilidades de que en los próximos 6 meses el clima sea cálido y húmedo", pronosticó Sierra hace una semana en Paraná (Entre Ríos), durante una conferencia de AAPRESID Y AACREA.

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