Sigue la controversia en el gremio municipal

Acosta apeló la resolución que indica que, como fue cesanteado, ya no es afiliado al sindicato.
La controversia judicial sigue marcando la vida interna del Sindicato de Obreros y Empleados Municipales (SOEM) de esta capital. El dirigente Osvaldo "Cacho" Acosta apeló ayer la resolución por medio de la cual Mario Racedo, a cargo como subrogante del Juzgado Federal N 2, dejó sin efecto una medida cautelar que el 30 de diciembre del año pasado había posibilitado, precisamente, que Acosta tomara posesión del SOEM.

Con el patrocinio del abogado Jorge Alberto Soria, el gremialista dedujo un recurso de apelación y de nulidad contra la sentencia pronunciada el miércoles por Racedo.

En el escueto escrito, tal como ordena el Código Procesal Civil y Comercial de la Nación, el dirigente se limitó a sentar que no está de acuerdo "con tal resolución en forma íntegra, ni en sus considerandos ni en su parte resolutiva".

Sólo cuando se lo notifique de que el recurso ha sido concedido, Sosa dispondrá de cinco días para fundarlo; es decir, para argumentar por qué la decisión lo agravia y, por ende, por qué considera que debe ser revisada por la Cámara Federal de Apelaciones.

Idas y vueltas

Originariamente, a partir de una acción de amparo promovida por Sosa, Racedo había dictado una medida cautelar por medio de la cual ordenó el desalojo de la comisión directiva del SOEM por parte del sector encabezado por Modesto Suárez (Lista Celeste), así como la entrega de la sede gremial, de la documentación y de los bienes a Acosta (Lista Azul y Roja).

No obstante, el 4 del corriente, Suárez, con el patrocinio de la abogada Ana Cristina Robles, solicitó a Racedo que revocara la medida cautelar dispuesta en diciembre Una presentación similar -con idéntica finalidad- efectuó Oscar Alfredo Neme, en su carácter de apoderado de la Lista Celeste.

El pedido fue realizado, precisamente, un día antes de que venciera el mandato en virtud del cual, el 20 de diciembre de 2005, Acosta había sido elegido titular del SOEM en elecciones internas. No obstante, como consecuencia de la impugnación judicial de dichos comicios, por parte de la Lista Celeste, Acosta no pudo asumir sino hasta el 30 de diciembre, cuando Racedo dictó la cautelar. Esto, pese a que la propia Corte Suprema de Justicia de la Provincia, el 19 de octubre del año pasado había ratificado la legitimidad del triunfo del sector encabezado por Acosta en la contienda interna del sindicato municipal.

Acosta recurrió (por la vía de una acción de amparo) a la Justicia Federal, porque, tras la sentencia de la Corte Suprema, requirió al Ministerio de Trabajo de la Nación que lo pusieran en posesión del cargo y, además, que le prorrogaran el mandato, teniendo en cuenta las peripecias judiciales que marcaron los últimos cinco años. Como el Ministerio no respondió, accionó judicialmente.

Racedo, en un primer momento, dictó la medida que posibilitó que Acosta asumiera, pero el miércoles la dejó sin efecto. Esto, por considerar que el 13 de octubre (seis días antes de la sentencia de la Corte) el dirigente fue cesanteado por la Municipalidad, razón por la que ya no reviste la calidad que el estatuto del SOEM exige para que pueda ser afiliado. Esta es la resolución que Acosta apeló ayer, amén de que, en la órbita provincial, ha interpuesto una acción de amparo por entender que el despido decretado constituye una violación y exclusión de la tutela sindical de la que gozaba.

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