Sigue el conflicto, pero hoy cobran los empleados del IPRA

Aunque el problema entre los trabajadores del instituto de juegos y sus autoridades continúa estancado, el organismo decidió abonar hoy los salarios de diciembre y el medio aguinaldo. Los juegos nacionales no se realizan y la pérdida es millonaria. El presidente, Adrián Arias, pide levantar el paro pero no dio respuestas sobre qué pasará con el reclamo de los empleados. El gobernador a cargo, Manuel Raimbault, ratificó por decreto los 350 pesos ya otorgados.
El conflicto en el Instituto Provincial de Regulación de Apuestas (IPRA) se mantiene en una encrucijada político-legal. Las autoridades del ente se reunieron ayer con los trabajadores y pidieron la suspensión del paro que impide recaudar dinero, generando una pérdida millonaria. Sin embargo, no dieron respuesta sobre el pago de los 150 pesos que restan para alcanzar el total de 500 acordado en octubre de 2008.

Por su parte, el vicegobernador a cargo del Ejecutivo, legislador Manuel Raimbault, certificó mediante un decreto el pago de los 350 pesos ya aplicados en los salarios de los empleados. La declaración en contra o a favor de la suba había sido solicitada por el área Legal y Técnica, entendiendo que solo el gobernador de turno tiene facultad para establecer las remuneraciones de los estatales.

El presidente del IPRA Adrián Arias señaló que lo faltante no se puede efectivizar porque existe un "vicio legal". La cuestión es que la "supuesta" primera acta de acuerdo del 30 de octubre del año pasado no fue enviada con el expediente que el Ministerio de Trabajo remitió a Gobierno para su aprobación, y se desconoce su paradero. No obstante, en posteriores encuentros, las partes legitimaron una y otra vez el monto inicial pactado.

En la reunión de ayer, los trabajadores le entregaron al titular del organismo un acta del 17 de octubre de 2008, pero firmada únicamente por el gremialista de ATE Río Grande Marcelo Córdoba; y una respuesta oficial del instituto rubricada por el presidente del organismo donde acepta los términos planteados por la Asociación de Trabajadores del Estado.

Adrián Arias se retiró de la charla de ayer con el compromiso de sumar esa documentación a lo elevado anteriormente al Ejecutivo provincial, aunque el conflicto todavía parece estar lejos de resolverse y los agencieros que trabajan comercializando los juegos de azar cuentan las horas en el medio de una controversia económica que podría terminar de la peor manera.

El funcionario no confirmó la intención política de pagar lo reclamado, y evitó hacer referencia al posicionamiento de la gobernadora Fabiana Ríos. "No se puede confirmar, no porque sea una decisión de la Gobernadora, sino porque a lo mejor hay cosas que se han hecho mal, no sé si con mala intención o no, entonces hay cosas que no se pueden concluir y que habrá que buscar otra alternativa", dijo.

La discusión de ayer

La conversación en la sala de sorteos del bingo comenzó alrededor de las 12 de ayer y la imagen se hizo evidencia en el cuadro que representó el enfrentamiento. El presidente estuvo acompañado por el director de Juegos Juan Romano y por un paritario de gobierno de apellido Díaz Ramos, quienes nunca tomaron la palabra. El debate se extendió por tres horas, siempre en torno a lo mismo: la solicitud a los trabajadores de que levanten las medidas de fuerza y la incertidumbre respecto del pago y de la existencia del acta "perdida".

"El trámite no se terminó, no se puede terminar porque legalmente está objetado. No puedo pagar un aumento que está objetado. El aumento así como está planteado no podemos pagarlo", argumentaba Adrián Arias entre las interrupciones pero no lograba convencer a los empleados, quienes sostienen que no hay voluntad para afrontar lo negociado un año atrás.

"Busquemos la alternativa levantando las medidas de fuerza. Dejemos de tener de rehenes a la gente que está muy comprometida. El inicio del compromiso fue tomado por nosotros pero surge la traba legal de las cosas que faltan", indicaba el presidente sin salirse del libreto. "La primer acta acuerdo no está, hay un acto firmado por un solo delegado", decía haciendo mención al representante de ATE en Río Grande Marcelo Córdoba.

Sin alternativas

Los agentes del IPRA insistieron en la desconfianza hacia las autoridades y lo argumentaron en función de las dilaciones del asunto desde que se convino el incremento en 2008 y el plazo, de por lo menos 20 días, que demoró Legal y Técnica para enviar el dictamen, finalmente sin arrojar mayor claridad al tema.

Asimismo, el pedido de los trabajadores de que se presente una alternativa con un cuarto intermedio de algunas horas fue seguido en cada oportunidad por una contrapuesta reducida a continuar dialogando.

"Hoy la facultad de la política salarial no pasa por la Presidencia del instituto", expresó Arias. "No es una tomada de pelo pero acordamos algo que estaba mal. Busquemos una alternativa pero no continuemos con la medida porque estamos dañando de forma irreparable a mucha gente", incitaba el funcionario.

Por otra parte, los agencieros que presenciaban el debate mencionaron que algunos de ellos, quizás en tan solo cinco días más, podrían declarar la quiebra, y eso implicaría para el instituto una ola de demandas que costarían luego una gran cantidad de dinero.

Posteriormente, ATE llevó copia de una respuesta formal enviada al sindicato en octubre de 2008, donde el presidente reconoce el acuerdo, y aunque Arias negó las acusaciones de mala fe y de haber mentido, los empleados calificaron como "una dilación más" la postura de la carencia de validez de lo pactado debido al faltante del "acta madre".

En el mismo sentido, no prosperó la moción de levantar el paro por 15 días con la meta de analizar alguna "salida", pagar a los proveedores, recaudar fondos y abonar sueldos y aguinaldo. "Lo que no podemos es demorar en el tiempo el trabajo del instituto porque los vamos a llevar a la quiebra a los agencieros y a las empresas. Están negociando con la necesidad de la gente que está presionando sobre el instituto", imputaba Arias durante la asamblea y generaba el enojo de los trabajadores que le recriminaron haber transcurrido las fiestas de fin de año sin el cobro del mes.

El Telebingo Fueguino

En otro orden de cosas, el titular de la entidad aseguró que está previsto realizar el sorteo del Telebingo del próximo domingo, aunque reconoció que las ventas de cartones bajaron por la desconfianza de la gente. Los últimos dos sorteos del juego se realizaron en un contexto de protestas con cortes de calles. El domingo pasado fue a sala cerrada, sin televización y con el enojo de los apostadores que pretendían observar el acto. "Si no recaudamos, si no trabajamos, tampoco vamos a poder pagar el mes que viene", adelantó el funcionario.

Audiencia de hoy

Para las 11 de la mañana está prevista una audiencia de partes en el Ministerio de Trabajo, y las autoridades anunciaron que la intención es denunciar "el no acatamiento de la conciliación obligatoria", porque "está vigente y el gremio no la acato".

Se pagarán los sueldos y el aguinaldo

Más allá de la continuidad del paro y del avance que surja de la audiencia de hoy, finalmente, se abonarán las remuneraciones mensuales y el medio aguinaldo de los poco más de 100 empleados del IPRA en Ushuaia y Río Grande. El depósito se concretaría durante la jornada de hoy.

La decisión de la Presidencia de no pagar los sueldos de diciembre ni el aguinaldo correspondiente a la segunda parte del año hasta tanto se levantaran las medidas de fuerza había aportado a la confrontación, y la semana pasada los gremios habían anunciado el inicio acciones judiciales por considerar que "no se puede utilizar como metodología de negociación el pago o no de salarios".

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