Sigue cayendo la cota del embalse

La altura del espejo de agua es la más baja de toda su historia como consecuencia de las escasas lluvias. Las autoridades aseguran que igualmente está garantizada la provisión.
Más de medio metro en los últimos 30 días bajó la cota del embalse Paso de las Piedras, ubicándose como la más baja de la historia de ese complejo hídrico, como consecuencia del bajo régimen de lluvias que sufre la región.

A las 8 de la mañana del último jueves, momento del día en que los operarios del dique toman esa medida, la cota se ubicaba en 156,54 metros, lo cual significa una baja de 56 centímetros respecto de los 157,10 metros registrados durante los primeros días de enero.

El registro se ubica 2,14 metros por encima de la cota que alcanzó el embalse en el año 2000, cuando fue vaciado parcialmente para permitir tareas de reparación de las fisuras del dique.

"En aquel momento, la cota llegó a 154,40 metros, aunque fue generada por razones operativas. Pero ante la sequía, la actual es la más baja de toda la historia", le confirmó a "La Nueva Provincia" Jorge Miconi, encargado del embalse, quien trabaja en el lugar desde hace 33 años.

De acuerdo con lo informado por Miconi, la cota del lago artificial comenzó a bajar hace seis años de manera progresiva y las lluvias registradas en ese tiempo apenas han alcanzado para mantener estables algunos de sus valores, aunque sin modificar la tendencia de disminución.

"Este año las lluvias alcanzaron para mantenerlo estable sólo por algunos días porque, además, al estar seca la cuenca del Sauce Grande (río que lo abastece), para que el agua comience a ingresar al lago se necesitan precipitaciones superiores a los 15 milímetros", explicó.

A pesar de lo singular de la situación, Miconi aseguró que el volumen del embalse es todavía suficiente como para no comprometer el normal abastecimiento de líquido a Bahía Blanca y Punta Alta.

"No es para alarmarse, no nos vamos a quedar sin agua. Incluso todavía nos falta pasar las épocas de lluvias de febrero-marzo y octubre-noviembre, las que servirán para recuperar nivel", se esperanzó.

El lago de Paso de las Piedras comenzó a llenarse en 1972. Ocupa un área de 4 mil hectáreas y tiene una profundidad máxima de 28 metros.

Su cota máxima es de 165 metros, lo cual significa tener almacenados 320 mil millones de litros de agua. En la actualidad, contiene el 40 por ciento de esa capacidad, volumen que, de todas maneras, duplica la demanda de las localidades que abastece.

La renuncia de Juan Carlos Scheffer

Luego de desempeñarse durante 35 años en organismos provinciales, la mayoría de ellos dedicados al complejo de Paso de las Piedras, el ingeniero Juan Carlos Scheffer renunció a su cargo como titular local de la Autoridad del Agua.

La dimisión fue presentada el pasado 31 de enero y el profesional inició los trámites para obtener su jubilación.

"Ingresé en la repartición en 1974, cuando hice mi práctica final de carrera como estudiante de la Universidad Nacional del Sur (UNS)", recordó quien fuera jefe de Operaciones y director del dique.

A partir del corriente mes, Scheffer, quien es docente de la UNS, ocupará el cargo de secretario general técnico del Rectorado de esa casa de altos estudios.

Respecto de su reemplazante en la ADA, a la fecha no se tienen novedades, aunque se estima que esa función será asumida por personal procedente de La Plata.

Alerta con los trihalometanos

Los trihalometanos son subproductos de la desinfección del agua con cloro, cuando la misma tiene carga orgánica especialmente generada por algas o microalgas, tal como sucede en el embalse de Paso de las Piedras.

"En las condiciones actuales, con una cota del dique que llega a mínimos niveles y en conjunción con las últimas altas temperaturas, se generan grandes probabilidades de aumento de la carga orgánica en el cuerpo de agua", indica Aloma Sartor, integrante del bloque de la Unión Cívica Radical.

Con el fin de establecer controles que aseguren el mantenimiento de la calidad de agua en la red, de acuerdo con los parámetros establecidos por el Código Alimentario Nacional, y ante los antecedentes de presencia de trihalometanos en algunos puntos de la ciudad, Sartor impulsa un proyecto de resolución en el Concejo Deliberante.

La consejala pide que el Ejecutivo Municipal informe sobre los análisis de trihalometanos efectivizados en el sistema, los puntos de muestreo, periodicidad y sus respectivos resultados.

También quiere saber si hay gestiones pertinentes y reclamos de cumplimiento de los parámetros exigidos por el Código de Alimentario Nacional para el agua potable.

Por otra parte, Sartor solicita conocer mensualmente los resultados de la calidad en diferentes puntos de la red de distribución.

Finalmente, reclama un informe sobre el programa de monitoreo previsto para este año y los fondos destinados a dicha tarea.

Sartor argumenta que el embalse de Paso de las Piedras, por la condición propia de la cuenca, sufre reiterados procesos de aparición de algas y microalgas, y que no hay avances en la gestión de la cuenca que indiquen que las condiciones actuales sean diferentes.

"El Municipio, más allá del marco legal provincial, siempre vigiló la calidad de agua, pero es necesario que exija el monitoreo a los correspondientes organismos provinciales y que estos den a conocer los resultados", agrega.

Sartor recuerda que en noviembre 1997 y en 2002, entre otras oportunidades, en el ámbito del HCD se trató la problemática vinculada con el déficit en la calidad del agua pero en particular a la necesidad de cambiar el sistema de desinfección por otro que utilice dióxido de cloro.

También dice que el gobierno provincial anunció una inversión para el sistema de cloración en la Planta Patagonia, pero que sólo se refiere a uno que mejore la seguridad del manejo de la desinfección del agua tratada (gas cloro).

"Eso indica que no se sustituye el método por otro que no tenga el riesgo de la formación de subproductos. Se requiere, entonces, mantener el control de la calidad de desinfección en forma permanente en diferentes puntos de la red, especialmente porque el sistema de cloración está sólo en el inicio de la distribución, lo que dificulta mantener la calidad, tanto por exceso como por falta de cloro, según el punto que se trate".

Sartor sostiene que la existencia de trihalometanos, y los valores obtenidos en los últimos análisis, fundamentan la consolidación de un programa de monitoreo de calidad de agua tal que se asegure y le garantice a los vecinos que no se supera las concentraciones límites de este tóxico.

Dato

El trihalometano es una sustancia con características cancerígenas que el Código Alimentario Nacional establece un tope de 100 partículas por millón. Alomar Sartor apunta que los últimos análisis de Bromatología, que datan de 2008, dieron valores cercanos al límite.

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