Sigue en caída la bolsa de Madrid y el gobierno llama a la calma

El "jueves negro" se desplomó casi 6% y ayer volvió a caer otro 1,5%. La vicepresidenta aseguró que "tenemos una ruta y un plan". En medio de la crisis Zapatero reunió a empresarios y sindicalistas para discutir su polémica reforma laboral.
El gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pidió ayer un voto de confianza en la economía española, en un momento en el que se cuestiona la credibilidad del plan y se acusa al Ejecutivo socialista de improvisación frente a la crisis, mientras se acumulan los datos negativos sobre la situación del país.

Ayer, mientras la Bolsa siguió su sendero a la baja, el mismo que tuvo su peor momento el "jueves negro", el gobierno dijo que "no permitirá que se cuestione la credibilidad, la fortaleza y el potencial de la economía española", que hace poco tiempo celebraba con orgullo haber llegado a ser una de las diez mayores del mundo. La defensa la formuló en conferencia de prensa, tras una reunión del Consejo de ministros, la vicepresidenta primera del Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega.

El jueves el principal índice bursátil cayó casi 6% y ayer el llamado Ibex 35 retrocedió otro 1,5%.

Los problemas de fondo son la crisis de las finanzas públicas (altos déficit y endeudamiento) en el marco de una explosión de la burbuja inmobiliaria montada todos estos años, que igual que en otros países reventó el año pasado.

Ello ha hecho que la recesión y la desocupación se hayan disparado en España.

Tras las declaraciones del comisario europeo de Asuntos Económicos, Joaquín Almunia (español y también de origen socialista), sobre "problemas comunes", España quedó ligada a Grecia y Portugal, países de la Unión Europea que también tienen mal sus finanzas públicas. Pero en Madrid rechazaron las comparaciones con esos socios menores de la zona euro.

España tiene un déficit presupuestario que se ha disparado (el 11,4% en 2009 y un 9,8% para este año, según las previsiones del Ejecutivo) y que hace temer una rebaja del rating por parte de las calificadoras.

Desde EE.UU., el economista Paul Krugmen defendió en parte al gobierno. No es, para él, "irresponsabilidad fiscal" la causa de la crisis, sino inconsistencias en cómo se hizo la Unión Monetaria del euro sin integración previa en lo fiscla y lo laboral, dijo.

Ayer De la Vega señaló: "Estamos en la secuencia de lo que hemos planificado durante meses. El gobierno tiene una ruta y un plan, estamos en el buen camino. Algunos indicadores lo muestran".

La vicepresidenta argumentó que "no ha habido ni bandazos ni giros", aseguró, en medio de una andanadas de críticas del opositor Partido Popular (PP), que el jueves analizó una moción de censura parlamentaria al gobierno.

Aunque eran esperados, se sumaron al malestar los datos negativos del producto bruto interno (PBI) hechos públicos ayer por el Banco de España. Mostraron una contracción del 0,1% en el último trimestre de 2009, lo que impidió a la economía española salir el año pasado de la recesión, según el Boletín Económico del banco central. En todo 2009, el PBI se contrajo 3,6%. Ahora son siete trimestres continuados de recesión económica en el país. Se trata de "la mayor caída de la actividad" de las últimas décadas, indicó el Banco de España.

El gobierno de Zapatero apunta a 2010 como el año en el que España saldrá de la recesión. Otros socios europeos volvieron a la senda del crecimiento ya el año pasado.

En este escenario, ayer el Consejo de ministros avanzó en la reforma laboral que cuenta ya con el visto bueno de los empresarios y silencio de los sindicatos.

No se conoce la letra de la reforma porque las autoridades consideran que primero deben verla ejecutivos y gremialistas.

Los primeros ya señalaron ayer, al recibir las líneas generales, que "van por el buen camino" y "suponen un paso hacia adelante".

Por las empresas hablaron con Zapatero Gerardo Díaz Ferrán, de la cámara patronal CEOE, y Jesús Bárcenas, de Cepyme.

En cambio los sindicatos, tanto los enrolados en la UGT socialista como CC.OO comunistas, no tienen buen pronóstico y esperan leerla pero sí siguen cuestionando la iniciativa oficial de alargar la edad jubilatoria, discutida la semana pasada. A recibir el proyecto fueron Cándido Méndez de la UGT, y Ignacio Fernández Toxo de Comisiones Obreras.

La reforma incluiría impulsos a contratos por tiempo indefinido y no parcial -donde, según Zapatero, España está atrasada respecto de sus socios europeos-, flexibilidades en la indemnización similares a las acordadas por el PP en 1997 con los sindicatos y aliento al empleo juvenil. El desempleo roza el 19% y hay más de 4 millones de desocupados, 25% extranjeros.

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