Sigue la asistencia a damnificados de San Rafael y el turismo podría verse afectado

Son unas 1.500 las viviendas que sufrieron daños, 750 de consideración. Muchas fueron arrasadas. Una de las zonas más concurridas del departamento entre enero y febrero, Valle Grande, también sufrió roturas de cabañas. Esto afectaría la economía sureña.
Tras la violenta tormenta que el jueves sorprendió a varios distritos de San Rafael, la comuna sigue asistiendo a los damnificados y comienza a evaluar daños que pueden tener consecuencias a futuro.

Con más de 1.500 viviendas dañadas, unas 750 de gravedad, 70 por ciento del tendido eléctrico caído, zonas de explotación agrícola con pérdidas cuantiosas y lugares de gran atractivo turístico que también sufrieron el impacto, la comuna de San Rafael enfrenta un escenario complejo a resolver.

Pasada la contención de emergencia a los vecinos afectados por el temporal y el pesar que causó la muerte de cuatro personas a raíz del temporal huracanado que en un lapso de 30 minutos arrasó con todo a su paso, desde el municipio, la intendenta, Cristina Da Dalt anticipó que serán varios los sectores que necesitarán ayuda para reponerse.

"Ya hemos entregado más de 4.000 cajas de leche, seguimos recepcionando colchones y frazadas y todo tipo de ayuda que nos puedan brindar. Por fortuna, sólo quedan evacuadas cinco personas en Pedro Goyena y dos familias en Cañada Seca. De a poco están volviendo a sus casas, pero mucha gente quedó inundada y seguramente necesitará ayuda", explicó Da Dalt.

Si bien la Provincia, a través del Ministerio de Producción, ha comprometido 100.000 pesos para asistir al departamento y desde la Nación se esperan 400.000 pesos, para la mandataria, será crucial el análisis de situación que pueda realizar el Ministerio de Desarrollo Humano y Familia, que a partir de hoy tendrá como titular al saliente de Seguridad, Carlos Ciurca.

"En medio de este problema se produce el cambio de gabinete y tenemos nuevo ministro de Desarrollo, así que yo todavía no he podido hablar con él. Calculo que después de su asunción coordinaremos una reunión y analizaremos otros temas", afirmó la jefa comunal.

Entre los problemas a futuro que preocupan a las autoridades de San Rafael, se encuentran los daños sufridos en uno de los atractivos turísticos más importantes del departamento, Valle Grande, que, de cara a las fiestas de fin de año y al inicio formal del receso vacacional de verano, puede llegar a ver afectado su normal funcionamiento.

"En Valle Grande, muchas cabañas fueron arrasadas completamente por el agua, además en la zona deberá trabajarse mucho para reacomodar el terreno y, si bien hay sitios en los que no sucedió nada, por donde pasó la tormenta se deben tomar precauciones para el desplazamiento", detalló Da Dalt.

Aunque, para los técnicos, las cabañas que sufrieron daños por las tormentas estaban mal ubicadas y le habían ganado terreno al río, el camino de acceso a la zona permanece cortado debido a las tareas de limpieza y se trabaja a contrarreloj para poder abrirlo antes del miércoles.

Aún así, el tiempo que implique quitar la cantidad de árboles caídos y la reparación del tendido eléctrico, sin dudas, hará complejo el trabajo, incluso así las autoridades son optimistas y consideran que, en breve, los visitantes podrán disfrutar a pleno de las bellezas de San Rafael.

Así, el sector turístico, el agrícola y las cooperativas eléctricas podrían ser algunos de los rubros que necesiten ayuda para recomponer rápidamente la fisonomía habitual del departamento.

"Estamos trabajando a destajo para que rápidamente todo vuelva a la normalidad. La ayuda que nos han dado ha quedado estipulado que es sólo para palear la emergencia, pero a futuro quedarán temas como los de vivienda que deberán resolverse", finalizó la intendenta.

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