La Sigen, otra avanzada estatal sobre empresas donde ANSeS tiene acciones

El organismo auditor buscará colocar síndicos en todas las firmas donde las AFJP tenían parte. Algunos bancos se negaron, las de servicios públicos tuvieron que aceptar
En el firmamento del control estatal sobre las empresas, surge una nueva estrella: la Sindicatura General de la Nación (Sigen). Este organismo, que ejerce el rol de auditor interno del Estado y depende orgánicamente de Presidencia, también puede nombrar síndicos en aquellas empresas donde la Nación sea accionista mayoritario. Pero su conducción no se conformará con ello, pues también pretende ubicar hombres suyos en todas aquellas empresas heredadas de las AFJP, por más pequeña que sea la participación estatal en ellas. "En Aerolíneas tenemos síndico desde cuando el Estado poseía el 5%. Según la ley 24.156, no sólo podemos sino que también debemos nombrar auditores nuestros en todas las empresas donde haya participación accionaria pública, incluyendo a las heredadas por la estatización del sistema previsional", confió a El Cronista un funcionario del organismo.

Hasta ahora, la ANSeS nombró siete síndicos titulares y seis suplentes en las empresas donde tiene acciones, pero en todos los casos fueron personas avaladas por la Sigen. Algunas de las firmas que no sólo tienen directores sino también síndicos estatales son Minetti, Siderar, San Miguel o Gas Natural BAN; otras, en cambio, rechazaron la pretensión oficial del doble control ANSeS–Sigen, especialmente los bancos. Pero, con el aval de Casa Rosada, los auditores estatales van por más. "Seguiremos nombrando síndicos en empresas, ni siquiera vamos a esperar a las elecciones en algunos casos", comentaron desde Presidencia.

Los lectores minuciosos ya estaban enterados, pues el organismo auditor avisó su intención en el Plan Sigen 2009. "En el marco del Nuevo Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), la estatización de las AFJP conllevará el traspaso al Estado de un paquete accionario (...) en el capital de empresas de primera línea. Es por ello necesario, para la Secretaría General, coadyuvar en este proceso, actualmente en transición, a la par de la Gerencia de Supervisión de Empresas, Entidades y Sociedades". Es decir, el área que ya ubicó síndicos en importantes empresas, aunque en muchas de ellas la participación estatal sea ínfima o minoritaria: YPF, Aeropuertos Argentina 2000, Hidroeléctrica Piedra del Aguila, Papel Prensa, entre otras.

La decisión de avanzar en este esquema cayó muy mal entre las firmas que más resisten el avance estatal, llámese este último ANSeS o Sigen. "Nos quisieron meter un síndico y nos negamos de plano. Lo último que nos falta es el Estado supervisando nuestras cuentas, para regularnos ya está el Banco Central", contó con cierto enojo un importante banquero. Como en la discusión de cómo deben contabilizarse los votos de ANSeS (con un máximo de 5%, o según la participación que tenga), aquí también habrá interpretaciones jurídicas para uno y otro lado.

Los empresarios creen que la Sigen no tiene derecho a nombrar síndicos en sus firmas, aunque el Estado haya heredado acciones de las AFJP. Pero los antecedentes en contrario son muchos, como se detalla en la misma página web del organismo sobre más de 20 firmas.

En cuanto a la ley 24.156, que crea la Sigen (auditor interno del Poder Ejecutivo) y la AGN (externo), su artículo 8 establece como universo de control a "empresas y sociedades del Estado que abarca a las empresas del Estado, las sociedades del Estado, las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria, las sociedades de economía mixta y todas aquellas otras organizaciones empresariales donde el Estado tenga participación mayoritaria en el capital o en la formación de las decisiones societarias". La posición ganadora, como mostró Techint en Siderar, dependerá de la relación de fuerzas antes que de interpretaciones legales. Si no alcanzaba con la ANSeS, la Sigen abre otro frente de batalla Estado–privados.

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