En siete años habrá que volver a asfaltar calles

El Gobierno recurrió a un sistema de menor costo para pavimentar 60 cuadras por mes, pero cuya vida útil es acotada
La celeridad con que la Dirección Provincial de Vialidad (DPV) concreta las obras de pavimentación proyectadas por el Gobierno responde a dos cuestiones clave. Por un lado, la necesidad de cumplir con el objetivo de 60 cuadras mensuales; por el otro, el tipo de pavimento que se utiliza.

Según explicó el interventor de la DPV, Raúl Basilio, para ejecutar el Programa Provincial de Infraestructura Vial (PPIV) se utiliza el concreto asfáltico. Sus beneficios son la velocidad de instalación, los bajos costos y la mayor facilidad para abrirlo y cerrarlo luego, en caso de que sea necesario realizar otros trabajos (cloacas, por ejemplo). "El concreto asfáltico es flexible. Se realiza una excavación de 40 centímetros en dos procesos de 20 centímetros y compactación cada uno; luego se riega y, por último, se coloca una carpeta superior de cinco centímetros de concreto asfáltico", explicó Basilio. Esta carpeta está hecha con cemento asfáltico, que es un derivado del petróleo. "Se mezcla con arena, con piedra triturada y con filler (material de relleno)", contó.

El hormigón -al que se recurrió mayormente en los últimos años-, en cambio, es un pavimento rígido cuyo nombre deriva del material con que está diseñado. "Se utiliza el cemento común, el portland; se lo mezcla con agua, se lo mezcla con arena, se lo mezcla con piedras y se hace el hormigón. La capa que se aplica en este proceso es de 18 centímetros, aproximadamente", afirmó.

Barato, pero exigente

El pavimento de concreto asfáltico es significativamente más barato que el de hormigón, pero requiere mayores cuidados. "El tema del agua es fundamental. Para aplicar este pavimento flexible necesitamos ya se hayan construido los cordones cuneta; esa es una de las exigencias", contó Basilio. Según dijo, el concreto asfáltico tiene un tiempo de vida útil de entre siete y 10 años; mientras que la durabilidad del hormigón, en cambio, es de entre 25 y 50 años.

Los costos de uno y de otro muestran una marcada diferencia. Tan es así que el concreto asfáltico implica un gasto que representa apenas del 10% al 15% de lo que implica pavimentar con hormigón. "Los 100 metros de pavimento de hormigón cuestan entre $ 200.000 y $ 300.000, fácilmente. Y acá estamos hablando de $ 20.000 por el concreto asfáltico", dijo Basilio. Sin embargo, el funcionario aclaró que ese costo se debe a que la obra se está haciendo por administración. "Una empresa contratista que tenga que hacer el cordón cuneta, la caja, las compactaciones y la carpeta de concreto asfáltico, nos cobraría alrededor de $ 100.000", dijo.

Basilio agregó que, además, el concreto asfáltico evita los trastornos en el tránsito, puesto que su instalación es más veloz que la del pavimento de hormigón. "Una vez que se lo hace, se lo compacta y se libera urgente al uso. Las calles que hemos hecho ayer (por el lunes), en el barrio Ingema, hoy (por ayer) ya están habilitadas al tránsito; porque los equipos de compactación son rápidos", explicó

Comentá la nota